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¿Por qué no puedo recordar los nombres de las personas?

¿Olvidas los nombres muy rápido? Un experto te explica las razones por las que tienes este problema de memoria común y cómo resolver ese curioso hábito

Conocer a una persona y tratar de recordar su nombre u olvidar los nombres de personas conocidas, son problemas de memoria comunes y que tienen varias explicaciones posibles por la manera en que funciona nuestro cerebro.

El Dr. Charan Ranganath, director del Programa de Memoria y Plasticidad de la Universidad de California (EE. UU.), señala tres motivos para el síndrome de no recordar nombres:

1. No es relevante para ti

El cerebro recuerda mejor las cosas que le parecen importantes y un nombre puede que no lo sea. Incluso, cuando uno hace el esfuerzo de no olvidarlo, el cerebro puede subestimar ese trabajo.

"La gente recuerda mejor las cosas que está motivada a aprender. A veces estás motivado para aprender los nombres de las personas, y otras veces es más bien algo pasajero, y en ese momento no crees que sea importante”, explica el especialista para el portal Time.

2. Distracciones del momento

Concentrar las energías en dar una buena impresión o mantener una conversación al conocer personas nuevas, hace que descuidemos el archivo de la información que se acaba de aprender, para luego luchar para volver mentalmente a ese detalle.

3. El esfuerzo que hace el cerebro

La dificultad es doble si tu cerebro ya conoce a varias personas con el mismo nombre. Además, cualquier nombre, sea común o no, tiene que luchar por un espacio en tu abarrotado cerebro.

"No sólo se recuerda el nombre, sino que se recuerda el nombre en relación con una cara. Incluso si consigues la información, lo que llamamos codificación, puede que no seas capaz de encontrar la información porque hay mucha competencia entre otros nombres y otras caras en tu memoria", resalta el Dr. Ranganath.

¿Cómo hacer para recordar los nombres de las personas?

Encuentra un distintivo: Ya sea en la persona o en su aspecto, pero relaciónalo con su nombre. Por ejemplo, un nombre común como “Juan” puede ser difícil, pero puedes destacarlo en tu mente como “Juan, el vencedor”.

Ponte a prueba: Incluso durante una primera conversación, puedes anotar el nombre cuando lo diga e intentar recordar la información poco después de aprenderla. Esa prueba te ayudará a tener una mejor retención a largo plazo. 

Repite el nombre al instante: Ver el rostro y producir con tu voz ese nombre desencadena un efecto más potente que el solo escucharlo y asimilar información pasivamente. 

Reimagina el momento: Regresa a la situación en la que conociste a alguien (el ambiente o las cosas que hablaron) para así volver sobre tus pasos cognitivamente y encontrar la información.

Si aún así el problema persiste, no te preocupes. La práctica hace al maestro. Además, olvidar los nombres de las personas es un hábito común y no representa necesariamente una enfermedad.

Fuente: Time

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