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¿Por qué es malo bañarse cuando tienes COVID-19?

Un especialista te explica por qué bañarse, con una infección por COVID-19, es muy peligroso y sobre todo, en qué etapa de la enfermedad debes evitarlo

Una de las preguntas que muchas personas se hacen sobre los cuidados que debe recibir una persona infectada de COVID-19, es si es perjudicial el baño del cuerpo, ya sea por limpieza personal o para reducir el malestar de la fiebre.

Lo que debes saber es que los especialistas no recomiendan ducharse. La COVID-19 es un proceso infeccioso que dura cuatro semanas, en el cual el éxito de su manejo dependerá de sobrellevar cuidadosamente el “cuadro clínico”.

Por ello, para entender esta indicación, es importante conocer la evolución natural del COVID-19 en sus tres períodos. El Dr. Luis Pacora del portal “Hablando de Salud” lo explica de la siguiente manera:

  1. El periodo de incubación (1era semana): El virus ingresa a las vías respiratorias desde el primer contacto y el organismo lo identifica hasta generar una infección. Se pueden presentar síntomas de resfrío.
  2. El cuadro clínico (2da y 3era semana): Se inicia oficialmente el día 1 de infección. En esta etapa aparecen los síntomas más frecuentes como la pérdida del olfato y/o gusto, diarrea y fiebres constantes. Es necesario un tratamiento, puesto que aquí se determina si el paciente logra superar lo peor de la enfermedad. 
  3. Fase de recuperación (4ta semana): El virus continúa presente en el organismo, pero el paciente se muestra más estable.

Como verás, la etapa de peligro y posibles complicaciones se presentan a partir de la segunda semana en el cuadro clínico. Aquí es donde se recomienda que una persona con COVID-19 evite las duchas por dos motivos:

Exposición a patógenos: En un cuadro clínico, el virus va causando una inflamación pulmonar y ello puede ser agravado por infecciones bacterianas provenientes del cabezal de la ducha.

“En un artículo publicado en la Universidad de Colorado sobre un estudio que se había realizado en más de 50 cabezales de las duchas, se menciona que se encontraron diversos microorganismos, sobre todo del tipo mycobacterium avium, la misma familia de agentes patógenos relacionados con la tuberculosis y otros. Estos microorganismos se acumulan en estos cabezales, entran por las vías respiratorias y pueden complicar el proceso con una neumonía”, explica el Dr. Pacora.

Alteración de la temperatura: Tomar una ducha conlleva cambios de temperatura, lo que desequilibra la estabilidad de nuestro medio externo e interno. El sistema neurológico, endocrino y sobre todo el sistema inmunológico intentan compensar estas alteraciones, pero a su vez afecta la evolución del paciente que está padeciendo de COVID-19.

Lo más importante es aprender a identificar las fases de evolución del COVID-19 en una persona. Solo así se podrán retomar las duchas de manera progresiva y no todos los días, como recomienda el especialista en el video. Recuerda que la infección viral puede quedarse hasta un mes. ¡No bajes la guardia!

Etiquetas enfermedades Salud
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