Terremoto de 7.4 en Colombia deja más de 130 muertos
Un sismo de magnitud 7.4 registrado en el occidente del país provocó el colapso de edificios, la restricción de operaciones aéreas y el decreto de estado de desastre nacional.
Un devastador terremoto en Colombia de magnitud 7.4 sacudió el occidente del país este lunes a las 7:34 de la mañana, dejando un saldo preliminar de más de 130 personas fallecidas y 550 heridos, según confirmaron los últimos balances oficiales. El potente movimiento telúrico destruyó cientos de viviendas y edificaciones, lo que obligó al gobierno nacional a decretar el estado de desastre nacional y activar de inmediato el plan de emergencia para desplegar ayuda humanitaria en los departamentos afectados.
El temblor tuvo una duración aproximada de dos minutos y generó pánico generalizado en la población, que salió de sus viviendas hacia las calles en medio de colapsos estructurales, nubes de polvo y alertas de emergencia. Fuentes oficiales indicaron que el epicentro del evento sísmico se situó en la localidad de San José del Palmar, ubicada en la región del Chocó, a unos 400 kilómetros al oeste de la ciudad de Bogotá. Además, las autoridades informaron que hasta el momento se han contabilizado 21 réplicas tras el evento principal.

¿Cuáles son los daños y medidas tras el terremoto en Colombia?
Las consecuencias del sismo obligaron a restringir las operaciones aéreas en los aeropuertos de las regiones más golpeadas para priorizar los vuelos de atención sanitaria y rescate. Según reportaron los organismos del Estado, los equipos de socorro se desplegaron rápidamente en los puntos con mayor densidad de colapsos para evaluar el estado de la infraestructura vial y habitacional. Asimismo, se disponen recursos logísticos para la pronta atención de los más de 550 heridos reportados hasta el momento.
En las zonas urbanas declaradas en emergencia, los bomberos, policías, paramédicos y los propios ciudadanos iniciaron trabajos de búsqueda activa entre los escombros para rescatar a posibles sobrevivientes. Con el objetivo de prevenir robos o alteración del orden público, las autoridades locales decretaron el toque de queda en varias ciudades afectadas. Fuentes oficiales señalaron que el país no registraba un evento telúrico de semejante magnitud desde hace 27 años, lo que ha movilizado a las brigadas de auxilio de manera prioritaria.
Por su parte, la comunidad internacional expresó su apoyo formal ante la catástrofe que atraviesa la nación sudamericana. Representantes de varios países anunciaron el pronto envío de cargamentos con ayuda humanitaria para colaborar en las labores de asistencia médica y suministro de insumos básicos. Las instituciones estatales continúan trabajando de manera coordinada en la remoción de estructuras colapsadas para verificar la presencia de más víctimas.

Acciones del gobierno colombiano y tareas de rescate en la zona de desastre
El despliegue de las fuerzas de socorro se concentró en las localidades cercanas al epicentro en la región del Chocó y los municipios aledaños. Según indicó la policía, el patrullaje constante busca mantener la seguridad en las calles mientras los equipos especializados remueven bloques de concreto en los inmuebles destruidos. Las autoridades mantienen el monitoreo constante ante la posibilidad de nuevas réplicas que pongan en riesgo a los rescatistas.
La activación del plan de emergencia nacional ha permitido canalizar la distribución de suministros médicos a los centros hospitalarios que reciben a los 550 heridos. Fuentes oficiales precisaron que la prioridad de las brigadas de salud es estabilizar a las personas lesionadas y evacuar a los pacientes que requieren intervenciones complejas hacia zonas con infraestructura hospitalaria operativa. Los balances sobre los daños materiales continúan en proceso de actualización por parte de las entidades de gestión del riesgo.
Las unidades de rescate mantienen la búsqueda ininterrumpida entre las edificaciones derrumbadas tras haber superado las primeras horas de la emergencia. Las autoridades de rescate estiman que con el transcurso del tiempo el balance de personas fallecidas y lesionadas podría incrementarse conforme avancen las excavaciones.
















