León XIV pide paz y respeto a los derechos humanos en Venezuela
El papa León XIV exhortó a garantizar la soberanía de Venezuela y el respeto a los derechos humanos durante el Ángelus
El papa León XIV manifestó su profunda preocupación por la evolución de la situación en Venezuela y pidió garantizar la soberanía del país latinoamericano. Durante la oración del Ángelus en la plaza de San Pedro, el Pontífice instó a los ciudadanos y autoridades a buscar caminos de justicia y paz para superar la violencia actual. La máxima autoridad de la Iglesia católica enfatizó que el bien del pueblo debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración.
El Sumo Pontífice señaló que es fundamental asegurar el estado de derecho inscrito en la Constitución y el respeto irrestricto a los derechos civiles. Según indicó, este esfuerzo colectivo es necesario para construir un futuro de colaboración, estabilidad y concordia entre todos los venezolanos. El Santo Padre también resaltó la importancia de trabajar juntos para alcanzar un futuro sereno que beneficie a la nación.
En su mensaje, el Santo Padre dirigió una mención especial hacia los ciudadanos más pobres que sufren a causa de la difícil situación económica del país. Fuentes oficiales señalaron que el Papa invitó a los fieles a unirse en oración bajo la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto y de los santos José Gregorio Hernández y sor Carmen Rendiles. El Pontífice concluyó su llamado pidiendo que se priorice la atención a los sectores más vulnerables de la sociedad.
¿Qué solicitó el papa León XIV para el pueblo venezolano?
El papa León XIV remarcó la importancia de garantizar la seguridad jurídica y el cumplimiento de las normas constitucionales como una vía para la paz social. El Pontífice subrayó que el respeto a la soberanía nacional es un requisito indispensable para el desarrollo de procesos de estabilidad interna. Según informó la Santa Sede tras la oración mariana, el mensaje busca promover la superación de los conflictos registrados recientemente en territorio venezolano.
La exhortación del Papa incluyó un llamado a respetar la identidad y los derechos humanos de cada individuo sin distinción alguna. El Santo Padre expresó que la justicia debe ser el pilar sobre el cual se asiente la nueva etapa de convivencia que requiere el país. De igual manera, recalcó que la concordia nacional depende de la voluntad compartida de trabajar por el bien común y la reconciliación entre las partes.
El llamado a la oración fue extendido a toda la comunidad religiosa para fortalecer la fe en momentos de incertidumbre política y económica. La Iglesia informó que el papa León XIV confía en que la intercesión de figuras religiosas locales ayude a encontrar una salida pacífica a la crisis. El Pontífice insistió en que el futuro del país debe basarse en la colaboración mutua y el respeto a la institucionalidad democrática.
¿A quiénes más recordó el Pontífice durante su mensaje en el Ángelus?
Tras referirse a Venezuela, el Obispo de Roma expresó su cercanía a quienes están afligidos por la tragedia ocurrida en Crans-Montana, Suiza, durante la noche de Año Nuevo. El Papa León XIV aseguró sus oraciones por los jóvenes fallecidos, por los heridos y por sus familiares en este difícil momento. El Pontífice manifestó su pesar por este suceso ocurrido en el país europeo durante las celebraciones del inicio de 2026.
El Santo Padre aprovechó la ocasión para reiterar su pedido de solidaridad global con todos los pueblos que sufren las consecuencias de las guerras. Según señaló el Sucesor de Pedro, es necesario que los fieles mantengan la fe en el Dios de la paz para afrontar los conflictos internacionales. El mensaje concluyó con una invitación a ser solidarios con las poblaciones que padecen la violencia armada en diversas regiones del mundo.
Las palabras del Papa sobre la situación internacional cerraron la jornada de oración ante los asistentes congregados en la plaza de San Pedro. El Pontífice instó a no perder la esperanza y a trabajar activamente por la paz y la estabilidad global. Esta intervención marca la postura oficial del Vaticano frente a los acontecimientos recientes en Latinoamérica y los accidentes registrados en territorio suizo.














