Inglaterra relaja el confinamiento con pícnics y piscinas descubiertas tras descenso de casos de COVID-19

El progresivo desconfinamiento en Inglaterra, que debe prologarse hasta finales de junio, pasó a una nueva etapa hoy 

Inglaterra relaja el confinamiento con pícnics y piscinas descubiertas tras descenso de casos de COVID-19

En Inglaterra, trajes de neopreno contra el agua fría y mantas para estirarse sobre el césped húmedo. Los ingleses recobraron el lunes una limitada libertad, que les permite reunirse en pequeños grupos y retomar deportes al aire libre en el marco de un prudente desconfinamiento tras un descenso en los contagios por COVID-19.

Enfrentado a una cepa mucho más contagiosa del coronavirus originada en el sur de Inglaterra a finales de año, Londres cerró los comercios no esenciales el 20 de diciembre --restaurantes, cines, teatros, museos habían cerrado ya antes-- y decidió no reabrir las escuelas tras la vacaciones de Navidad.

Gracias a una reducción drástica en el número de muertes (19 el domingo) y contagios diarios (3.862) y una exitosa campaña de vacunación que ya administró la primera dosis a 30 millones de personas (60% de adultos), este tercer confinamiento comenzó a levantarse el 8 de marzo con la reapertura de las aulas.

Su muy progresiva desescalada, prevista hasta finales de junio, franqueó una nueva etapa el lunes con la autorización de organizar reuniones de hasta 6 personas en lugares abiertos como parques o jardines privados y reabrir instalaciones de golf, tenis y piscinas descubiertas pese a las bajas temperaturas del agua.

Con trajes completos de neopreno, o los más valientes sin ellos, los bañistas nadaban desde la mañana junto a los cisnes en los estanques de los parques londinenses.

"No hemos nadado desde el 5 de enero, así que tenemos muchas ganas de volver al agua", dice a la AFP Jessica Walker, envuelta en una toalla con la bandera británica en la piscina exterior de Hillingdon, en el noroeste de Londres.

"Es muy estimulante, es absolutamente fantástico tanto para la salud mental como la física", añade, disfrutando de un tiempo inusualmente cálido y soleado, que por la tarde hizo proliferar los pícnics sobre el césped húmedo de los parques.

El gobierno sigue alentando el teletrabajo y evitar el transporte público, pero el lunes levantó la orden legal de "quedarse en casa" en el país más castigado de Europa, con más de 126.500 muertos por la pandemia.

Llamados a la prudencia
Pese a esta pequeña relajación, prevista en una detallada hoja de ruta anunciada por el primer ministro Boris Johnson a finales de febrero, el gobierno sigue llamando a la población a la moderación para poder seguir desmontando un confinamiento de graves consecuencias económicas y psicológicas.

Pese a haber pasado unos "últimos meses muy difíciles" y al deseo "impaciente" de ver a familiares y amigos cuando llegan las vacaciones de Pascua, el ministro de Sanidad, Matt Hancock, llamó a los británicos a ser prudentes para "proteger los progresos realizados con la vacuna".  

"Como demuestra el aumento de casos en Europa, este virus sigue siendo una amenaza muy real", advirtió.

La policía londinense insistió en que "todas las grandes reuniones" siguen estando prohibidas y prometió actuar rápidamente contra las fiestas en lugares cerrados y las reuniones multitudinarias.  

El país, que ha administrado hasta ahora las vacunas de AstraZeneca/Oxford y Pfizer/BioNTech, y se enfrenta a una reducción en los suministros justo en el momento de inyectar las segundas dosis (distribuidas hasta ahora a 3,5 millones de personas), espera la entrega en abril de 17 millones de dosis del laboratorio estadounidense Moderna, con el objetivo de haber vacunado a toda la población adulta a finales de julio.

El siguiente paso en el desconfinamiento de Inglaterra está previsto el 12 de abril, con la reapertura de las terrazas de bares y restaurantes, y de negocios no esenciales como las peluquerías que el propio Johnson, con una melena rubia más indisciplinada que de costumbre, dijo estar deseoso de visitar.

Permanecen prohibidos los viajes al extranjero, que según la hoja de ruta solo se permitirá a partir del 17 de mayo. 

"Debemos mantener la cautela", insistió Johnson, subrayando que "el aumento de casos en Europa y las nuevas variantes que amenazan nuestra campaña de vacunación" podrían llegar al Reino Unido en tres semanas.

De momento, sin embargo, sigue adelante con su plan nacional "hacia la libertad", afirmó.  

Con información de AFP