Las 5 formas más horribles de morir, según la reacción de tu cuerpo

De acuerdo a tu organismo y la situación, estas podrían ser las muertes más prolongadas y que no querrás padecer

Las 5 formas más horribles de morir, según la reacción de tu cuerpo

Las 5 formas más horribles de morir

Si bien asumir el hecho de morir es difícil para los seres humanos, también debemos entender que la muerte es un proceso natural y que es normal que la razón nos haga pensar en el cuándo y cómo de ese suceso. 

[¿Qué hacer cuando te ahogas con saliva y cómo evitarlo?]

Muchos desean que sea rápido, sin sensaciones o que no avise, pero quizás la muerte sea más fácil de confrontar si conocemos en qué contexto estarían las peores formas de morir y que probablemente no te sucedan o… ¿quizás sí?

1. Morir de hipotermia

Este es uno de los procesos más terribles de morir, debido a la sensación gradual y extrema: congelarse hasta morir, además de ser un proceso lento, hace que los músculos se pongan rígidos, por lo que se entumecen y pierden coordinación. 

Las convulsiones son cada vez más constantes y la muerte cerebral es la última en suceder por lo que el dolor aún es perceptible. Poco a poco, se va perdiendo la orientación y la conciencia hasta el deceso completo. 

 
2. Muerte por falta de alimentos

El cuerpo humano puede resistir hasta un un mes sin alimentarse y a base de puro líquido, pero durante ello empieza una muerte gradual. Las señales de debilidad serán persistentes y el organismo empezará utilizar todo tipo de grasa como energía.

Cualquier sustancia y toxina dañina será considerada como energía. Se habrá perdido más 10% del peso inicial, por lo que en busca de supervivencia, tu organismo consumirá la masa muscular y órganos.

[Ameba "come cerebros": ¿cuáles son los síntomas y cómo se contagia?]

3. Morir como presa de un animal salvaje

Caer en las garras de un animal puede hacerte sentir el dolor segundo a segundo. Los felinos, como los leones, tigres y jaguares, rasgan a su presa por el cuello o aplastan con sus colmillos el cerebro antes de comérselas.

En cambio, las hienas se suben encima y las devoran aún estando vivas, al igual que las boas y anacondas, quienes engullen a sus presas aún conscientes. 

 
4. Quemado en el abismo de un volcán
 
Morir envuelto en la lava de un volcán no necesariamente se da de forma instantánea, ya que ello dependerá de su densidad, la cual no es como el agua. El sujeto no se hundirá rápidamente y el flote en la superficie hará su muerte prolongada y dolorosa.

5. Padecer en sacrificios humanos hasta la muerte

Si bien estos sucesos se daban con relevancia en épocas pasadas, queda el recuerdo de cuán terribles fueron estas formas de morir. Así lo comentan los arqueólogos cuando hablan de estos sacrificios, que bien podrían darse con golpes en los cráneos de las víctimas, cortes profundos, extracción de órganos, morir en la intemperie,etc.  

 
Fuente: Vix