Alessia no irá a boda de Juan Pablo tras plantarlo en el altar
La chef sorprendió a Gladys al decirle que no pisará la ceremonia de Juan Pablo y Juana, debido al desplante que le hizo al argentino tiempo atrás
Las bodas del vecindario siempre generan un revuelo tremendo y, en esta oportunidad, el matrimonio de Juana y Juan Pablo se ha convertido en el evento imperdible de Las Nuevas Lomas.
Gladys quiso ir a boda de Juan Pablo con Alessia
Con los ánimos al tope y preparando los últimos detalles para la gran ceremonia, Gladys no dudó en comunicarse con Miguel Ignacio para pedirle que la acompañara, mientras que de inmediato buscó a Alessia para cerrar el local y sumarse a la celebración.
Con la emoción propia de la previa, Gladys se acercó a la joven y le soltó sin rodeos: “Vamos a cerrar el local y nos vamos juntos al matrimonio”. Sin embargo, jamás imaginó la tajante respuesta que recibiría como balde de agua fría.
Lejos de aceptar la invitación con entusiasmo, Alessia se mostró esquiva y le cortó las ilusiones al instante: “Ah, sí, Gladys, yo no quiero ir”, sentenció. Desconcertada ante la negativa, la 'Urraca' le cuestionó el motivo: “¿Por qué vuelta?”, obteniendo como única y escueta justificación un “Tengo mis motivos”.

Alessia reveló a Gladys que no irá a boda de Juan Pablo
Al notar la resistencia de la chef, Gladys no se guardó absolutamente nada y le sacó en cara el bochornoso antecedente que protagonizó tiempo atrás, recordándole por qué su presencia en el evento sería una verdadera provocación: “¡Ah! ¡Claro, claro! ¡Claro! Cómo vas a ir, pues, si tú misma fuiste la que le choteaste al Juan Pablo en el altar y ahora le vas a ir toda pancha diciendo felicidad cuando tú se la quitaste”, disparó sin filtros.
Al verse acorralada por la cruda y vergonzosa realidad, Alessia no le quedó de otra más que bajar la cabeza y darle la razón a su vecina de manera irónica: “No lo has podido decir mejor”.
Con el tema zanjado y sin intenciones de seguir perdiendo minutos ante la inminente llegada de la ceremonia, Gladys optó por despedirse raudamente para irse a alistar, dejándola pensativa en el local.















