¿Por qué tengo internet lento y cómo solucionarlo?

Conoce los factores que hacen que la conexión de internet en tu casa sea lenta y cómo mejorarla
Muchas personas buscan cómo aumentar la velocidad de su conexión a internet porque sienten que es lenta, se detiene al reproducir videos o se cae durante las videollamadas. La realidad es que las velocidades anunciadas por los proveedores suelen ser el máximo teórico, no lo que recibes en tu casa todos los días.
“Diversos factores pueden debilitar tu conexión, desde hardware antiguo hasta interferencias en el Wi-Fi”, explica Becket Barrionuevo, Country Manager de ACER Perú.
Juntos, hemos hecho una guía en la que aprenderás por qué tu internet puede sentirse lento, cómo medir su velocidad y qué pasos simples puedes seguir hoy mismo para mejorarla.
¿Por qué la velocidad que recibes no siempre coincide con lo que pagas a tu proveedor?
La velocidad que anuncian los proveedores suele ser el máximo rendimiento posible bajo condiciones ideales, como pruebas en laboratorio con conexión por cable y sin interferencias. En casa, las condiciones reales son distintas: la distancia al enrutador, el tipo de conexión y los obstáculos afectan el resultado. Además, los contratos suelen incluir términos como “hasta”, lo que significa que la velocidad publicada es un tope, no una garantía, lo que genera expectativas más altas que el rendimiento real.
Otro factor es la congestión de la red. Cuando muchos usuarios en tu zona se conectan al mismo tiempo, sobre todo en horas pico, la velocidad disminuye porque compartes infraestructura con otros hogares. También influye la tecnología: la fibra óptica ofrece velocidades más cercanas a las anunciadas, mientras que cable, DSL y satélite presentan más variaciones según la distancia, la calidad de la línea y hasta el clima. Por eso, dos personas con el mismo plan pueden tener resultados muy diferentes.
Factores dentro de tu hogar que también afectan la velocidad del internet
Incluso si tu proveedor entrega la velocidad correcta hasta tu hogar, varios elementos internos pueden ralentizar la conexión. Los más comunes son:
- Enrutador Wi-Fi: Los modelos antiguos no soportan altas velocidades y la ubicación afecta la señal (paredes, pisos y muebles la debilitan).
- Dispositivos: Equipos viejos no admiten bandas rápidas; muchos solo usan 2.4 GHz. Chips y controladores desactualizados también reducen la velocidad.
- Interferencias: Microondas, teléfonos inalámbricos, Bluetooth y redes vecinas afectan la señal.
- Distancia: Cuanto más lejos del enrutador, menor velocidad, sobre todo en pisos distintos o tras paredes gruesas.
- Cable vs Wi-Fi: Ethernet es más estable; Wi-Fi es sensible a distancia e interferencias.
- Software: Malware, sistemas desactualizados y apps en segundo plano pueden ralentizar la conexión.
Tipos de conexión a internet y bandas Wi-Fi
Cada tecnología tiene un rendimiento distinto en condiciones reales:
- Fibra óptica: la opción más rápida y confiable. Usa señales de luz y suele ofrecer velocidades muy cercanas a las anunciadas.
- Cable: usa cables coaxiales. Puede ser rápido, pero disminuye la velocidad en horas pico.
- DSL: usa líneas telefónicas antiguas. Es más lento y depende de la distancia al nodo del proveedor.
- Internet fijo inalámbrico: llega por señal desde una torre cercana. Su rendimiento depende de la distancia, el clima y los obstáculos.
- Satélite: disponible casi en cualquier lugar, pero con velocidad limitada y alta latencia debido a la distancia que recorre la señal.
Conocer tu tipo de conexión es clave para entender la velocidad real:
Banda de 2.4 GHz: ofrece mayor alcance, pero es más lenta y congestionada, ideal para dispositivos antiguos o alejados.
5 GHz: es mucho más rápida, aunque con menor alcance, perfecta para equipos modernos cerca del enrutador, streaming y juegos.
6 GHz (Wi-Fi 6E/7): es la más veloz y menos saturada, óptima para descargas rápidas, streaming 4K/8K y gaming, siempre que el dispositivo sea compatible.
Si tu equipo o enrutador no soporta estas tecnologías, nunca alcanzarás la velocidad completa de tu plan. Para saber qué recibes realmente, haz un test de velocidad con herramientas como Speedtest, Fast.com o la página de tu proveedor: si los resultados son bajos en todos los dispositivos y horarios, el problema es del proveedor; si ocurre solo en ciertas áreas o equipos, el origen está en tu red interna.
¿Cómo acelerar tu internet en casa?
Hay varias acciones prácticas que puedes realizar sin cambiar tu plan. Por ejemplo, mover tu enrutador a un mejor lugar (posición central, abierta y elevada); reiniciar tu enrutador con regularidad, cada semana o dos puede mejorar su desempeño; usar la banda de 5 GHz cuando sea posible; conectar por cable los dispositivos importantes y reducir la interferencia del Wi-Fi.
Además, actualizar el firmware del enrutador; reemplazar equipos antiguos; limitar la cantidad de dispositivos activos y realizar escaneos de malware en tus dispositivos.
“Mejorar la velocidad de tu internet es más fácil cuando entendemos qué la afecta. Una vez que sabes cómo hacer pruebas y detectar las causas reales, puedes resolver la mayoría de los problemas por tu cuenta. La ubicación del enrutador, las limitaciones de los dispositivos, la interferencia de la señal y el hardware desactualizado influyen directamente en la velocidad. Con los pasos adecuados, puedes disfrutar de una conexión más rápida y estable para trabajar, ver contenido y jugar”, dice Becket Barrionuevo.