Teotihuacán: Un tiroteo deja una turista canadiense muerta
Ataque armado en la zona arqueológica de Teotihuacán genera caos. Una turista canadiense murió en el sitio
La tranquilidad de la Zona Arqueológica de Teotihuacán se vio interrumpida este lunes por un violento ataque que ha conmocionado a México. Pasado el mediodía, un hombre armado, que portaba una camisa de cuadros, ascendió a la Pirámide de la Luna y comenzó a disparar contra la multitud que se encontraba en la explanada inferior. Este monumento, una joya de la ingeniería construida entre los años 100 y 650 d.C., se convirtió en el escenario de una tragedia que dejó dos personas fallecidas y al menos seis heridos. El atacante, tras herir a varios visitantes, decidió quitarse la vida en la cima de la estructura de 43 metros de altura.
Entre las víctimas fatales se encuentra una turista canadiense, quien falleció debido a la gravedad de sus heridas en la Plaza de la Luna. Según los reportes del Gabinete de Seguridad, los disparos provocaron que cientos de turistas corrieran desesperados buscando refugio entre las milenarias piedras del complejo. El balance de la Secretaría de Seguridad del Estado de México indica que, además de la fallecida, cuatro personas fueron alcanzadas por las balas, mientras que dos más sufrieron lesiones de consideración tras caer por los 47 peldaños de la pirámide durante el caos generalizado.
El recinto, que es el segundo más visitado del país con 1,6 millones de turistas anuales, fue cerrado parcialmente mientras las autoridades realizaban las diligencias. En el sitio de la agresión, la policía halló un arma corta, un arma blanca y cartuchos útiles, elementos que ahora forman parte de la evidencia criminal bajo custodia federal.
¿Cuál es la situación actual de los heridos y la respuesta del Gobierno?
Tras el despliegue de un operativo de emergencia, el secretario de Seguridad del Estado de México, Cristóbal Castañeda, confirmó que los heridos pertenecen a diversas nacionalidades: dos colombianos, un ruso y un canadiense. La evacuación médica fue inmediata y contó con la intervención del Grupo Relámpago, Protección Civil y paramédicos de la Cruz Roja Mexicana, quienes trasladaron a los afectados a centros de salud de la región para recibir cirugía y cuidados intensivos.
La presidenta Claudia Sheinbaum utilizó sus canales oficiales para lamentar el ataque y asegurar que se han girado instrucciones precisas para esclarecer el móvil del crimen. El personal de la Secretaría de Gobernación y de la Secretaría de Cultura se desplazó al área arqueológica para dar soporte logístico y psicológico a los sobrevivientes. Sheinbaum enfatizó que ya existe una coordinación estrecha con la Embajada de Canadá para los trámites correspondientes a la víctima fallecida.
En redes sociales, los videos captados por los visitantes muestran la crudeza del momento. Se observa a turistas de todo el mundo pecho a tierra mientras una voz grita desesperadamente por la intervención policial. La Gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez, ha garantizado que la Secretaría de Seguridad estatal mantendrá una vigilancia reforzada en todo el perímetro para intentar devolver la confianza a los visitantes internacionales y locales.
¿Qué medidas de seguridad fallaron en este monumento histórico?
Este incidente pone bajo la lupa la seguridad en los sitios administrados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Es importante mencionar que el acceso a lo alto de la Pirámide de la Luna fue reabierto apenas en mayo pasado, tras cuatro años de restricciones que iniciaron en 2020 por motivos de conservación. A diferencia de la Pirámide del Sol y el Templo de Quetzalcóatl, donde subir sigue prohibido, en la edificación de la Luna se permitía el ascenso hasta el primer cuerpo, punto que el tirador aprovechó para obtener ventaja táctica sobre la multitud.
La Secretaría de Cultura del Gobierno de México había celebrado recientemente la culminación de los trabajos de restauración, permitiendo de nuevo el contacto cercano con la estructura prehispánica. Sin embargo, el ingreso de armamento a una zona tan concurrida ha generado una fuerte revisión de los filtros de control. El INAH colabora actualmente con las fiscalías para determinar si hubo negligencia en los accesos del complejo.