Terremotos en Venezuela: países del mundo envían equipos de rescate y ayuda
Más de 400 especialistas de rescate procedentes de El Salvador, Colombia, Chile y México inician operaciones en el terreno junto a brigadas de sanidad militar.
Frente a la catástrofe estructural ocasionada por los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 en Venezuela, la comunidad internacional ha reaccionado con una masiva movilización de solidaridad y asistencia técnica.
Aviones militares y comerciales procedentes de diversos puntos del planeta despegan de forma continua con rumbo al territorio venezolano transportando brigadas caninas, equipos de rescate pesado y personal de salud. El masivo despliegue busca relevar a las extenuadas brigadas locales y acelerar la remoción de escombros en los centros urbanos más afectados por el doble movimiento telúrico.
Los países sudamericanos se posicionaron a la vanguardia de la emergencia enviando especialistas con amplia trayectoria en desastres naturales.
El mandatario de Chile, José Antonio Kast, anunció la partida de 37 voluntarios y socorristas expertos en colapsos estructurales con experiencia en crisis pasadas en Ecuador y Haití, seguidos por un cargamento de ayuda humanitaria.
En la misma línea, el mandatario brasileño Lula da Silva aseguró que su administración no limitará esfuerzos ni recursos para proveer todo lo que sea necesario en el terreno, mientras que Colombia despachó a su grupo élite de gestión del riesgo, integrado por 63 hombres y mujeres altamente entrenados en misiones de búsqueda urbana en estructuras colapsadas.
Cooperación militar mexicana y la masiva misión de El Salvador
La asistencia humanitaria desde Centroamérica y México se estructuró con un fuerte componente sanitario y de personal militar. La mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum, reportó la salida de una aeronave con personal médico y rescatistas adscritos al Ministerio de Defensa, detallando que una vez instalados se dictaminará el envío de nuevos contingentes de apoyo.
A su vez, el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, confirmó mediante sus canales oficiales el despacho de una numerosa comitiva compuesta por 300 socorristas y profesionales de la salud, equipados con un importante cargamento de medicamentos para atender a la población herida.
Toda esta fuerza de tarea internacional viene siendo canalizada y organizada bajo los protocolos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), institución que centraliza el arribo de los equipos de asistencia humanitaria.
Paralelamente, la Cruz Roja Internacional prepara el envío de un importante volumen de ayuda humanitaria en toneladas métricas desde sus almacenes en Panamá, una ruta logística a la que se han sumado los esfuerzos de recolección de los gobiernos de Puerto Rico y de la República Dominicana para abastecer las zonas costeras de La Guaira.
Hospitales de campaña y subvenciones económicas de emergencia
El soporte logístico también incluye la participación de potencias del hemisferio norte. Estados Unidos autorizó la salida de brigadas operativas de rescate desde Virginia, Los Ángeles y Miami, ciudades donde la diáspora venezolana también se ha movilizado para agilizar el envío de encomiendas de auxilio.
En el continente europeo, los gobiernos de España e Italia iniciaron los preparativos para trasladar hospitales de campaña de rápido ensamblaje y unidades de soporte técnico que permitan realizar intervenciones quirúrgicas de emergencia directamente en los focos de desastre, debido al colapso de los centros médicos locales.
En el plano institucional y espiritual, el Vaticano oficializó su participación en el rescate humanitario mediante un aporte financiero directo. El papa León XIV ordenó la transferencia de 113 mil dólares destinados a la atención inmediata de las familias damnificadas.
Este fondo de contingencia económica será canalizado a través de las máximas autoridades de la iglesia católica en Venezuela, garantizando que el recurso se traduzca de forma inmediata en alimentos, ropa y medicinas para las personas que perdieron sus hogares, en medio de una movilización global que busca devolver la esperanza al país sudamericano.