EE.UU.: Almacén en Los Ángeles se incendia con fuga de amoníaco
La ruptura de una tubería de gas durante el incendio obligó al despliegue de helicópteros cisterna.
Un incendio en una planta industrial de refrigeración de alimentos en la zona de Boyle Heights, Los Ángeles, provocó una fuga masiva de amoníaco presurizado. Las autoridades de seguridad emitieron una orden de confinamiento preventivo para la población debido a las densas columnas de humo negro que cubrieron el cielo.
El siniestro movilizó a decenas de unidades del Departamento de Bomberos de Los Ángeles, que recurrieron al uso de helicópteros cisterna ante las dificultades para combatir las llamas por la presencia de paneles solares.
La emergencia comenzó el martes a las 2:35 p. m. en el complejo logístico de la compañía Lineage, situado en 1400 S. Los Palos Street. Los brigadistas intentaron aplacar el fuego desde la parte superior de la estructura, pero a las 3:25 de la tarde debieron retroceder por la propagación de las llamas hacia las redes de energía solar.
El establecimiento comercial posee una superficie de 46000 metros cuadrados, lo que equivale a unos 500000 pies cuadrados donde se almacenan productos refrigerados a gran escala.
¿Cómo se originó el incendio en el almacén de Los Ángeles?
El incendio se originó en la azotea del almacén industrial y se propagó a través de la red de paneles solares instalados en el edificio de la empresa Lineage. Estos dispositivos de energía fotovoltaica continuaron produciendo electricidad activa a pesar de los cortes de suministro efectuados por las cuadrillas de emergencia.
Esta condición eléctrica complicó las maniobras de extinción directa y obligó a los bomberos a adoptar una estrategia defensiva desde el exterior.
Ante la imposibilidad de avanzar por vía terrestre, el comando técnico solicitó el envío de helicópteros cisterna para realizar descargas aéreas de agua sobre los paneles dañados. Las aeronaves operaron en conjunto con camiones equipados con escaleras telescópicas para enfriar los muros periféricos del almacén de refrigeración comercial.
La corporación Lineage informó mediante un comunicado que colabora con las entidades gubernamentales para determinar el origen del fuego, priorizando la seguridad de sus colaboradores.
¿Por qué la fuga de amoníaco complicó el control del incendio?
La fuga de amoníaco complicó el control del siniestro porque la rotura de una tubería presurizada esparció este gas irritante sobre las zonas donde trabajaban las cuadrillas de rescate. El jefe del Departamento de Bomberos de Los Ángeles, Jaime Moore, explicó que el amoníaco es el insumo químico indispensable que utiliza la planta para los sistemas de refrigeración industrial de alimentos.
El fuerte chorro de la sustancia obligó a ordenar el repliegue inmediato del personal para evitar casos de intoxicación aguda.
El peligro se incrementó por la interacción del gas químico con los componentes sobrecalentados de la infraestructura eléctrica del techo. Los especialistas de materiales peligrosos concentraron sus esfuerzos en bloquear los flujos de abastecimiento del compuesto químico en las matrices del edificio.
Los reportes médicos de las instituciones de salud confirmaron de manera oficial que ninguna persona o bombero resultó herido durante las primeras horas de la emergencia industrial.
¿Qué medidas se dispusieron frente al peligro por este incendio?
Las medidas dispuestas frente al peligro incluyen una orden de confinamiento inmediato para los ciudadanos ubicados en los sectores residenciales de Boyle Heights. El perímetro de seguridad establecido por el LAFD abarca desde la autopista 101 hasta Washington Boulevard, y se extiende desde la calle Soto hasta la altura de Indiana Street.
Las fuerzas del orden público cerraron el tránsito vehicular en las avenidas adyacentes para agilizar el paso de los camiones cisterna.
Las autoridades de Los Ángeles ordenaron a la población civil permanecer dentro de sus viviendas, asegurar el cierre de ventanas y sellar las rendijas de las puertas. El protocolo de emergencia exige apagar los sistemas de calefacción, aire acondicionado y cualquier mecanismo de ventilación forzada que aspire aire del entorno urbano.
Los peritos ambientales ejecutan evaluaciones continuas de la calidad del aire para determinar el momento seguro en que se levantarán las restricciones de circulación en la comunidad.