Sarah Khalifa: de famosa presentadora a condenada a muerte
La presentadora egipcia Sarah Khalifa fue condenada a muerte por ahorcamiento junto a otros 11 acusados en un millonario caso de fabricación y tráfico de drogas
Lo que comenzó frente a las cámaras terminó con una de las condenas más impactantes de la televisión egipcia. Sarah Khalifa, conocida por su trabajo como presentadora, fue sentenciada a muerte por ahorcamiento por un tribunal de El Cairo.
La decisión se produjo el 5 de septiembre de 2026, dentro de una investigación conocida en Egipto como el caso de los “grandes narcóticos”, que involucra a 28 acusados.
¿Quién es Sarah Khalifa, la presentadora condenada a muerte?
Sarah Khalifa, de 39 años, alcanzó notoriedad en Egipto por su trabajo en televisión y por su programa “Mission Impossible”, relacionado con temas de seguridad y crimen. También desarrolló actividades como productora y empresaria.
Pero su nombre comenzó a aparecer en las páginas policiales después de ser detenida en abril de 2025, cuando quedó involucrada en una investigación por una presunta red dedicada a la fabricación y tráfico de drogas sintéticas.
Según las autoridades, durante la investigación fueron incautados más de 750 kilos de narcóticos y materiales utilizados para su fabricación, además de armas y municiones sin licencia. También se habrían utilizado dos departamentos como laboratorios clandestinos.
Khalifa, sin embargo, negó las acusaciones y sostuvo su inocencia. Tras conocer la sentencia, su defensa anunció que buscará impugnarla.
Sarah Khalifa fue sentenciada junto a otros 11 acusados
El tribunal de El Cairo condenó a Sarah Khalifa y otros 11 acusados a la pena de muerte por ahorcamiento, mientras que nueve recibieron cadena perpetua y siete fueron absueltos.
La condena está relacionada con la formación de una organización criminal dedicada a conseguir materiales para fabricar drogas sintéticas con fines de tráfico, además de cargos por posesión de armas y municiones sin autorización.
El caso ya había generado atención antes del fallo. En agosto, el tribunal había remitido los expedientes al Gran Muftí de Egipto para solicitar su opinión religiosa, un procedimiento requerido en los casos en los que se contempla la pena capital.