Olinda se negó a prestarle dinero de Don Gilberto a Gilary
Olinda no quiso ir al banco para retirar dinero de Don Gilberto y ayudar a Gilary con una supuesta causa benéfica
Tras el desesperado pedido económico que Gilary le hizo a su abuelo, Don Gilberto intentó cumplir con su palabra de conseguir el dinero de inmediato.
Los Gonzales desconfiaron de Gilary
Sin embargo, el tierno anciano jamás imaginó que su propuesta chocaría contra una pared de desconfianza liderada por su propia esposa, Olinda, y respaldada por los miembros de la casa.
Don Gil decidió sincerar la delicada situación frente a la familia, explicando la supuesta y noble causa detrás de la gran suma solicitada: “La Gilary. Me pidió mil soles. Es lo que cobra la veterinaria por salvar a un perrito que ella recogió de la calle, pues”.
A pesar de la conmovedora historia del can rescatado, la familia no se tragó el cuento tan fácilmente. La primera en saltar y encender las alarmas de una posible estafa fue Juana, quien fiel a su estilo directo, soltó sin anestesia: “Ay, ya se la hizo, don Gil”.
De inmediato, Olinda intentó matizar el comentario de su prima, pero dejando en claro que no pondría las manos al fuego por la recién llegada. “No, lo que pasa es que no la conocemos mucho”.
Olinda enfrentó a Don Gilberto por Gilary
Estas opiniones terminaron por enfurecer al patriarca, quien se sintió subestimado: “Ustedes me creen sonso, ¿no? Yo confío en mi nietecita. Ella no es ninguna aprovechada”, dijo Don Gil.
Don Gilberto, confiando en su autoridad y en el amor de su pareja, le ordenó a su esposa que fuera a la agencia bancaria a retirar los fondos: “Olindita por favor, ¿por qué no vas al banco y sacas alguna platita para ayudar a mi nietecita?”.
Para sorpresa, Olinda sacó las garras para proteger el patrimonio de su esposo y se negó rotundamente a ceder ante las exigencias de la joven, dejando en claro que no confía en sus verdaderas intenciones.
“Mira, de buenas a primeras, ya te está pidiendo plata. No sé, ah. De ninguna manera pienso darle plata a la Hillary esta”, disparó tajantemente Olinda, dejando sorprendido a Don Gil.