Mathías Brivio expone a Karen Dejo y Raysa Ortiz en camerinos
El conductor expuso a las competidoras en una insólita situación tras enfrentarse en una tensa guerra de tortazos durante la competencia
La tensión entre los 'Combatientes' y los 'Guerreros' alcanzó su punto de ebullición en la más reciente edición de Esto Es Guerra.
Guerra de tortazos entre Karen Dejo y Raysa Ortiz
Durante el clásico juego de castigo, Karen Dejo y Raysa Ortiz se midieron en un duelo cara a cara que no dio tregua, protagonizando despiadados enfrentamientos y lanzándose feroces tortazos que dejaron a ambas completamente cubiertas de crema y con el rostro irreconocible.
El tenso momento del duelo hizo pensar a los televidentes que la rivalidad había traspasado las cámaras y que el ambiente en los vestuarios estaría al borde del colapso.
Sin embargo, la realidad fuera de cámaras resultó ser completamente distinta. El conductor Mathías Brivio decidió ingresar a la zona de camerinos con teléfono en mano para documentar el estado en el que quedaron las competidoras y terminó sorprendiendo a todos sus seguidores al captar una inesperada y desopilante estampa tras bambalinas.
Mathías Brivio expuso a Karen Dejo y Raysa Ortiz
En pleno backstage, Brivio grabó a la 'Sabrosura' y a la actriz recostadas una al lado de la otra en los lavaderos de cabeza, mientras el personal de estilismo intentaba retirarles a manguerazos los restos de pastel acumulado en el rostro, las orejas y el cuero cabelludo.
"Las dos entortadas, las dos lavándose el pelo, las dos. Ahí están las dos, mira sus orejas", comentaba entre risas Mathías mientras grababa a Karen tratando de limpiarse el rostro frente a un espejo de mano y a Raysa riendo a carcajadas por la insólita situación. Acompañando el clip, el presentador dejó una contundente frase en redes que definió la verdadera relación de las competidoras: "Lindas. Rivales en el programa. Amigas después de salir al aire".
Antes de abandonar el recinto, el conductor se despidió entre risas: "Chao chicas, buen fin de semana. Chao, las quiero", dejando en claro que, pese a los picantes tortazos y las feroces revanchas del set, la camaradería y el buen humor entre las chicas reality permanecen intactos fuera de la pantalla.