Don Gilberto aprobó examen y demostró estar dentro de sus cabales
Don Gilberto rindió una evaluación ante un abogado para demostrar que está en condiciones de tomar decisiones sobre su testamento
Don Gilberto debía demostrar que comprendía las decisiones que estaba tomando para continuar con el proceso de su testamento. Por eso, recibió la visita de un abogado que le hizo varias preguntas, mientras los Gonzales seguían la evaluación desde el patio e intentaban soplarle las respuestas. Sin embargo, quienes terminaron enredándose fueron ellos, pues el patriarca logró superar la prueba.
Los Gonzales intentaron ayudar a Don Gilberto
Mientras el abogado interrogaba a Don Gilberto, los Gonzales permanecían en el patio intentando orientarlo. La situación se volvió caótica cuando Britani y Maripaz comenzaron a discutir, al punto de que Aparecida amenazó con sacar su chancla si continuaban peleando.
Cuando el abogado le pidió al patriarca que dijera su nombre completo, Don Gilberto no tuvo dudas sobre su segundo apellido.
Luego llegó la pregunta sobre el día de la semana. Don Gilberto reconoció que no lo recordaba con seguridad, pero consiguió deducirlo al mencionar que el día anterior había almorzado las lentejitas que le prepara su esposa. Así, llegó a la conclusión de que era martes sin necesitar la ayuda de los Gonzales.
La evaluación continuó con preguntas sobre su familia. Cuando el abogado le consultó cuántos hijos tenía, los Gonzales intentaron indicarle qué responder, pero el patriarca terminó contestando por su cuenta.
Después, el abogado le pidió memorizar tres palabras: casa, perro y mesa. Aunque los familiares trataron de soplarle las respuestas desde el patio, fueron ellos quienes comenzaron a confundir los términos y a proponer palabras equivocadas.
Don Gilberto aprobó el examen y Olinda lo felicitó
Tras responder las preguntas, el abogado felicitó a Don Gilberto y señaló que no tenía dudas de que comprendía completamente las decisiones que estaba tomando.
La noticia llenó de alegría a Olinda, su esposa, quien celebró que el patriarca hubiera aprobado la evaluación. Incluso destacó que estaba más lúcido que todos los que se encontraban afuera, en referencia a los Gonzales que habían intentado ayudarlo desde el patio.
Sin embargo, el cierre de la escena reveló que el abogado sí se había dado cuenta de lo que ocurría durante la evaluación. Al asomarse por el cuarto de Don Gilberto, vio a los Gonzales sentados en el piso del patio, rodeados de carteles, hojas y plumones con los que intentaban soplarle las respuestas.