Cayetana explotó contra los Gonzales tras acusarla de 'bruja'
Cayetana no aguantó más las culpas por la supuesta maldición que lanzó a la familia y les puso un alto por faltarle el respeto
La paranoia y el miedo terminaron por cegar por completo a la familia Gonzales en Al Fondo Hay Sitio.
Los Gonzales quisieron linchar a Cayetana por maldición
Convencidos de que Cayetana Bogani es la única responsable de la racha de desgracias que los persigue tras reaparecer en el bautizo del hijo de Joel y Macarena, la turba no esperó a la luz del día y decidió tomar la justicia por su propia mano.
En medio de la penumbra de la noche, la peculiar familia irrumpió furiosa e ilegalmente en la mansión de doña Francesca Maldini.
Armados con palos, cucharones de cocina y objetos contundentes, los Gonzales desataron el terror entre los residentes de la vivienda con la firme intención de "castigar" y linchar a la 'Chamaquita' para obligarla a frenar la supuesta brujería.
Al ver el nivel de violencia, la popular 'Noni' salió al frente para defender a Cayetana e intentar hacer entrar en razón a los agresores, negando categóricamente que exista un maleficio o que la joven tenga poderes oscuros.
Sin embargo, las palabras de Francesca cayeron en saco roto. Lleno de rabia, Tito Lara tomó la palabra para exigir un brutal rescate: “¡No nos iremos con las manos vacías! ¡Alguno de ustedes será nuestro rehén hasta que Cayetana revierta la maldición!”.
Cayetana se hartó de los Gonzales por supuesta brujería
En un acto de heroísmo, el fiel mayordomo Claudio se interpuso para salvar a su patrona: “¡Ya basta! ¡Yo me inmolo por mi niña Cayetana!”, exclamó mientras los Gonzales se abalanzaban sobre él.
Al ver cómo jaloneaban al indefenso mayordomo, Cayetana no aguantó más y explotó en una furia implacable: “¡Ya suéltenlo, suéltenlo! ¡No les he puesto ninguna maldición! Ya les he dicho, lo que ha pasado es una serie de eventos desafortunados”.
Aunque Claudio intentó calmar las aguas exigiendo que los invasores le pidieran perdón a la 'Chamaquita' por las graves acusaciones, los Gonzales se negaron tajantemente a disculparse.
La posición desafiante de la familia colmó por completo la paciencia de la joven, quien los liquidó a gritos de abandonar el lugar lanzándoles una aterradora mirada de odio: “¡Ya basta! ¡Colmaron mi paciencia! No voy a permitir que me sigan faltando el respeto y estas ofensas”.