Violencia en el transporte público: Cuatro choferes asesinados
En menos de dos días, bandas criminales de extorsionadores ejecutaron ataques armados en San Juan de Lurigancho, Ate, Comas y el Callao, dejando conductores fallecidos y pasajeros heridos
Una sanguinaria ola de violencia dirigida por mafias de extorsionadores e integrantes del crimen organizado dejó un saldo de cuatro conductores de transporte público asesinados en Lima y el Callao en un lapso de apenas 48 horas. Las organizaciones delictivas ejecutaron ataques armados simultáneos en los distritos de Comas, Ate, San Juan de Lurigancho y la provincia constitucional del Callao para obligar al pago de cupos.
De acuerdo con el reportaje de Domingo al Día, las víctimas mortales operaban rutas tanto formales como de servicios colectivos interdistritales. Los delincuentes utilizan amenazas directas, mensajes de WhatsApp y vídeos con un alto nivel de sadismo para amedrentar a las empresas de transportes, exigiéndoles cuotas de ingreso de hasta 200 soles por cada unidad vehicular que circule en las rutas asignadas.
¿Quiénes son los cuatro conductores asesinados por las mafias de la extorsión?
El primer ataque documentado por las autoridades policiales ocurrió en el distrito de Comas, donde fue asesinado Franklin Sánchez Watanabe, un transportista de 46 años que anteriormente laboró como miembro del serenazgo municipal y chofer en el sistema del Metropolitano. El conductor fue interceptado en el tramo final de su ruta, provocando que la combi retrocediera sin control y causara heridas de consideración a dos pasajeros que se vieron obligados a saltar de la unidad en marcha.
Apenas nueve horas después, la ruta del terror se trasladó al distrito de Ate, específicamente en el cruce de la avenida Los Virreyes con la calle Las Nueces. En dicho punto, sicarios armados dispararon directamente contra el chofer Ricardo Mendoza Polo, conocido por sus compañeros de la Línea 505 como "Chiquito", quien dejó a una menor de edad en situación de orfandad tras el ataque.
La tercera víctima de esta escalada delictiva fue Jorge Cárdenas Gavilán, de 51 años, un apasionado bailarín de danzas peruanas que ofrecía servicios de transporte colectivo en una minivan en San Juan de Lurigancho. Cámaras de videovigilancia captaron el momento exacto en que un sicario aprovechó el cambio del semáforo en rojo para dispararle a quemarropa a Cárdenas Gavilán, hiriendo de gravedad a un pasajero en el proceso. Finalmente, en la avenida Miguel Grau del Callao, delincuentes ejecutaron a balazos al conductor de combi Alan Rojas Villacorta.
¿Cómo opera la organización criminal "El Clan del Norte" en Lima Este?
Las pesquisas y los elementos tecnológicos recopilados por la Policía Nacional del Perú confirman que los ataques en los distritos de Ate y San Juan de Lurigancho son autoría directa de la banda delictiva autodenominada "El Clan del Norte". Esta red criminal ha focalizado sus operaciones de cobro de cupos en los trabajadores y choferes de la Ruta 505.
El modus operandi de este grupo delictivo incluye la distribución de panfletos y vídeos musicales donde festejan la muerte de los transportistas para quebrar la resistencia de los gremios agraciados. "Malditos gallos, ahí le acabamos de dar a Chiquito. Uno por uno los vamos a ir matando para que estén claros... para que cooperen", señalaba una de las comunicaciones enviadas por la organización delictiva tras el atentado en Ate.
De igual manera, los delincuentes enviaron advertencias masivas vía WhatsApp detallando que todos los transportistas debían abonar la suma de 200 soles en calidad de derecho de ingreso a los paraderos. El general de la Policía Nacional en situación de retiro, Javier Sanguinetti, advirtió que la presión psicológica del "Clan del Norte" busca forzar un incremento en el precio de los pasajes públicos para cubrir el costo ilícito de la extorsión corporativa.
¿Cuáles fueron las respuestas institucionales ante la crisis del transporte?
El ministro del Interior, José Zapata, generó controversia en una reciente conferencia de prensa al manifestar que desconocía la estadística oficial y el número exacto de choferes asesinados bajo la modalidad de extorsión. El titular del sector aseguró que los atentados y las ráfagas de balas se concentran principalmente en los sectores de transporte informal de la capital.
Por su parte, el exjefe de la VII Región Policial, Javier Sanguinetti, criticó la falta de articulación de la gestión gubernamental y propuso una reestructuración operativa de los recursos policiales de Lima Metropolitana. El experto en seguridad ciudadana enfatizó la urgencia de dotar de medios logísticos adecuados a las más de 140 comisarías operativas para realizar patrullajes tácticos de control de identidad en paraderos críticos durante las 24 horas del día.
Ante el desamparo institucional, múltiples gremios y choferes de la Ruta Colonial en el Callao y de Lima Norte anunciaron la suspensión de sus actividades y el abandono temporal de sus rutas comerciales por falta de garantías mínimas de seguridad. Los deudos de los conductores caídos exigieron formalmente al Congreso de la República la promulgación de leyes penales drásticas para sancionar el delito de extorsión urbana.