Viceministro de Interculturalidad denunciado por golpeador
Julio Jaén, militante de APP nombrado viceministro de Interculturalidad, tiene una denuncia policial por haber golpeado y casi asfixiado a su entonces esposa
Su nombre es Julio Fernando Jaén Rodríguez. Hace cinco meses nombrado viceministro pese a un violento pasado que esta noche le toca la puerta. Estas son las denuncias policiales obtenidas por Cuarto Poder contra este militante de Alianza Para el Progreso (APP) que fue nombrado viceministro de interculturalidad, Julio Jaén.
En una de ellas, su entonces esposa narra una atroz golpiza, ante los ojos de una de sus hijas. Esta noche, Zoila Arbex ha decidido romper el silencio que la atormenta hace años.
El viceministro denunciado por agresión, en cambio, cortó el teléfono.
El historial policial de este alto funcionario del Ministerio de Cultura, en efecto, no solo pasa por la agresión, sino también por una aparente falta de cultura vial al volante.
Obtuvo un alto cargo en el Estado con el aval del ministro de Cultura Fabricio Valencia y de la propia presidenta Dina Boluarte, a pesar que carga sobre sus espaldas una repudiable denuncia.
Todos los meses le cobra al Estado 28 mil soles. Un jugoso salario para este partidario de César Acuña. Según INFOGOB, Julio Jaén es miembro de Alianza Para el Progreso, el partido aparentemente aliado con este gobierno. Incluso postuló por APP para regidor del distrito cusqueño de Wanchaq. No tuvo éxito, pero ahora es viceministro del Ministerio de Cultura.
En el Ministerio de Cultura poco o nada se sabía del pasado de este alto funcionario. Obtuvo el cargo sin filtro alguno, sin que nadie le cuestionara la brutal golpiza que le propinó a su exesposa el 31 de diciembre del 2015. Esta noche, cargada de aplomo, habla en Cuarto Poder.
Los hechos denunciados ocurrieron en el distrito cusqueño de Wanchaq. Zoila Arbex la colocó en la comisaría de ese distrito. Esta es la descripción del parte policial.
Aquella noche de fin de año, el hoy viceministro llegó a casa y le asestó un puñetazo en el estómago a su entonces esposa Zoila Arbex. La agresión inició ante la mirada atónita de la pequeña hija de ambos. La niña de 13 años intentó proteger a su madre, pero en respuesta el hoy alto funcionario del Ministerio de Cultura “le dio un golpe en el brazo”. La
La agresión no se detuvo y más bien se volvió más cruel y cruda. El parte policial describe que el hoy viceministro la “cogió del cuello para intentar ahorcar” a su exesposa. Ella logró escapar, pero fue peor.
Cuando recobró el conocimiento, Zoila Arbex se vio en el piso, siendo arrastrada de los cabellos, luego, según la denuncia, la lanzó contra la cama, “donde nuevamente intentó ahorcarla”.
Durante toda la agresión, en cada una de estas terribles escenas denunciadas, el viceministro profería insultos irreproducibles contra su entonces esposa. Ante los policías de la comisaría de Wanchaq, Zoila Arbex señaló que su agresor, el hoy alto funcionario de Cultura de este gobierno, se encontraba en aparente estado ebriedad y “que, si no lograba zafarse, su esposo terminaba matándola”.
La denuncia existe, pero él lo niega. Más adelante, sin embargo, la reconocerá.
Su exesposa, abogada de profesión, también ha contado los secretos académicos del hoy viceministro de interculturalidad, militante de Alianza para el Progreso de César Acuña.
Su historial en las comisarías, sin embargo, lo describe también como un presunto peligro al volante.
En setiembre del 2017, en pleno en el corazón de la Ciudad Imperial, un inspector de transportes observó que una camioneta realizaba maniobras temerarias, con la placa delantera fuera de su lugar, la llanta derecha desinflada y con abolladuras en el vehículo. Al volante iba el hoy viceministro Julio Jaén, quien se resistió a la intervención, de manera que se tuvo que requerir el apoyo de un patrullero.
Según la Municipalidad de Cusco, el récord de infracciones del viceministro va más allá de una decena. En total, desde el 2006, una larga lista de 14 infracciones, todas a su nombre.
El viceministro envió una carta notarial “preventiva” en la que pide abstención de información. En el escrito ya no niega la denuncia por agresión, la reconoce, pero dice que fue archivada, al igual que la denuncia por conducción en presunto estado de ebriedad. No adjunta ningún documento de prueba y, por otro lado, todo indica que tampoco hubo filtros para ocupar el puesto. Un denunciado por agresión en lo más alto del Ministerio de Cultura.