Tren del Llano: red que instauró un imperio de trata en Jaén
Una megabanda transnacional venezolana, aliada del Tren de Aragua, fue desarticulada en un operativo histórico. Explotaban sexualmente a jóvenes en Jaén bajo la protección de un efectivo policial.
Una nueva y siniestra marca criminal ha intentado echar raíces en el Perú. No se trata de los remanentes del Tren de Aragua, sino de su aliado estratégico: El Tren del Llano. Esta megabanda transnacional, que cuenta con un ejército de más de 400 hombres armados en Venezuela, logró enquistarse en la ciudad de Jaén, Cajamarca, operando bajo las sombras para instaurar un imperio basado en la explotación sexual y la trata de personas.
A diferencia de otras facciones, el Tren del Llano en Perú operaba como un clan familiar liderado por mujeres y protegido por un mal elemento de la Policía Nacional.
Tras dos años de una minuciosa investigación de inteligencia, la División de Investigación de Trata de Personas logró desarticular esta red que traía jóvenes desde Venezuela y Colombia con falsas promesas de trabajo, solo para sumergirlas en un sistema de deudas impagables de hasta 15 mil soles.
El Clan de las Hermanas Gómez Caldera: Poder y Crueldad en Jaén
El rostro de esta organización en el norte peruano no era el de un curtido gatillero, sino el de Glorimar Gómez Caldera (30). Según las investigaciones, ella era la cabecilla encargada de administrar locales nocturnos como "Las Muñequitas" y "Zaperoko".
Su poder era tal que mandaba cerrar discotecas enteras para celebrar sus cumpleaños, financiando su vida de lujos con el sufrimiento de sus propias compatriotas, a quienes mantenía incomunicadas y bajo constantes amenazas de muerte.
Junto a ella operaba su hermana, Marilyn Gómez Caldera, quien se encargaba de la logística y el control de las víctimas, a quienes dentro de la organización denominaban "cerezas". Los testimonios de las sobrevivientes son desgarradores: vivían encerradas, sin comida y eran golpeadas si se atrevían a rebelarse por problemas de salud.
El control era absoluto; las jóvenes recibían tickets por sus servicios que luego Glorimar contabilizaba, dejándolas sin un sol para alimentarse, obligándolas a pedir dinero extra a los clientes para poder comer.
Alias 'Kimba': El policía que vendió su uniforme al Tren del Llano
Lo más indignante de este caso es la infiltración de la banda en las instituciones del orden. Julio César Villanueva Guevara, un suboficial de la policía conocido en el hampa como 'Kimba', trabajaba en una comisaría de Jaén pero servía como puente para proteger a la cúpula criminal.
'Kimba' no solo monitoreaba las cámaras de seguridad de los locales de Glorimar, sino que avisaba a los delincuentes sobre los operativos policiales para que pudieran escapar a tiempo.
Incluso, testimonios de las víctimas señalan que este efectivo policial entraba a los locales para supervisar el "aseo" de las habitaciones y de las mujeres antes de que llegaran los clientes. Sin embargo, en el mundo del crimen la lealtad es efímera.
La policía descubrió que el Tren del Llano planeaba asesinar a 'Kimba' por sospechas de que estaba filtrando información tras varios operativos fallidos. A pesar de esto, el agente mantenía una relación sentimental con una de las integrantes de la banda conocida como Nazareth.
Un operativo transnacional: El fin de la impunidad en el norte
El golpe final se ejecutó esta semana con el apoyo de la ONG Our Rescue y el HSI del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos. En una operación simultánea, la policía capturó a 28 personas, incluyendo a las hermanas Gómez Caldera y al policía Julio Villanueva, quien fue detenido mientras disfrutaba de sus vacaciones.
El operativo permitió el rescate de varias víctimas que vivían bajo el sometimiento de esta red que ya le había declarado la guerra abierta a los servicios de inteligencia.
El General PNP Glenn García, director de investigación de trata de personas, resaltó que la desarticulación de esta facción del Tren del Llano es un mensaje claro para las organizaciones transnacionales.
Aunque intentaron buscar asilo en las provincias más alejadas del Perú, el trabajo articulado logró identificar cada eslabón de su organigrama. Hoy, los "soldados de la muerte" de esta megabanda y sus cómplices uniformados enfrentan el peso de la ley en cárceles peruanas, donde su población extranjera sigue en aumento tras el avance de la justicia.
El Tren del Llano es una megabanda venezolana aliada del Tren de Aragua que operaba en Jaén.
La red era liderada por las hermanas Glorimar y Marilyn Gómez Caldera mediante un clan familiar.
Explotaban a jóvenes extranjeras imponiéndoles multas impagables de 15 mil soles.
El policía Julio César Villanueva, alias 'Kimba', era el infiltrado que avisaba sobre operativos.
El Tren del Llano planeaba asesinar a su aliado policía por sospechas de traición.
En el operativo final se capturó a 28 integrantes y se rescató a numerosas víctimas de trata.