Los Secos de Lima: calvario de empresario secuestrado en SMP
Un empresario vidriero fue secuestrado frente a su hijo de 5 años y sometido a brutales torturas por una banda de venezolanos que exigía 80 mil soles. Esta es su historia de supervivencia.
El viernes 24 de abril, la vida de un próspero empresario del rubro de la vidriería cambió para siempre en un segundo de violencia. Eran las 7:38 de la noche en San Martín de Porres cuando dos vehículos le cerraron el paso mientras caminaba con su esposa y su hijo de apenas cinco años. Lo que siguió fueron 120 horas de un calvario indescriptible a manos de "Los Secos de Lima", una peligrosa red criminal de ciudadanos venezolanos que convirtió su cautiverio en un auténtico campo de tortura.
En exclusiva para Domingo al Día, la víctima relató cómo fue reducido a golpes frente a su familia. "Solo pensaba en mis hijos, en salir con vida para volver a verlos", confiesa con la voz distorsionada por el miedo que aún lo persigue. Durante cinco días, este padre de familia permaneció atado de pies y manos, con el rostro cubierto y sometido a una crueldad que buscaba quebrar su espíritu para forzar el pago de un rescate de 80 mil soles.
El infierno en Ancón: "Me ahorcaban hasta perder el sentido"
Tras ser capturado en SMP, el empresario fue trasladado a una vivienda en el distrito de Ancón. Allí comenzó una rutina de dolor sistemático. Los delincuentes no se conformaron con la privación de su libertad; utilizaron tablas de madera para golpearle las rodillas y los pies, saltando sobre ellos hasta casi destrozarlos. El objetivo era generar videos de "prueba de vida" lo suficientemente brutales para aterrorizar a su esposa y obligarla a conseguir el dinero de forma inmediata.
"Usaban una manta o una sábana para ahorcarme hasta que perdía el conocimiento. Cuando despertaba, la pesadilla seguía", narra la víctima entre sollozos. Los delincuentes, que según el testimonio se drogaban constantemente frente a él, lo mantenían inmovilizado en el suelo o atado a una silla sin probar alimento. Mientras tanto, en el exterior, los criminales enviaban audios a la familia amenazando con dejarlo "hecho picadillo" o descuartizarlo en el desierto si no completaban los 80 mil soles exigidos.
La desesperación llevó a su esposa a reunir 15 mil soles como adelanto, pero la banda se mostraba implacable. Sin embargo, el trabajo de inteligencia de la División de Secuestros de la Dirincri ya les seguía los pasos. Al sentirse cercados por los agentes policiales, los secuestradores trasladaron a la víctima hacia Santa Anita, donde finalmente, ante la presión de los operativos, decidieron liberarlo. El empresario volvió a nacer tras cinco días de oscuridad.
"Los Secos de Lima": La caída de la banda venezolana
La respuesta de la Dirincri fue contundente. El Coronel Jorge Luis Carpio, jefe de la División de Secuestros, informó sobre la captura de 10 integrantes de esta organización criminal. El cabecilla fue identificado como Brayan Ezequiel Parra Vargas (24), alias 'Brayan', quien fue ubicado en un hostal del Callao junto a su pareja, Norelys Herrera Martínez (20). En el celular del cabecilla se halló información detallada sobre los vehículos alquilados para el secuestro y las rutas de seguimiento que aplicaron a su víctima.
La estructura de "Los Secos de Lima" contaba con una logística bien definida. Sujetos como Dannier José Pacheco Peña y Ronner Gabriel Gonzales Zegarra (con antecedentes por homicidio) se encargaban del reglaje y la custodia, mientras que un grupo de mujeres, entre ellas Odnara Urbina, Angle Jaimes y su hija Angeli Aray, tenían la labor de administrar el dinero ilícito. Ellas utilizaban sus cuentas bancarias para recibir los depósitos de las familias extorsionadas y luego distribuir el botín entre los miembros de la banda.
La policía logró capturar a los sospechosos en diversos puntos de la capital, incluyendo Los Olivos y San Juan de Lurigancho. Durante las intervenciones, algunos de los detenidos confesaron su participación alegando que su rol se limitaba a "buscar cuentas" para las transferencias, intentando minimizar su responsabilidad en las torturas físicas que sufrió el empresario vidriero.
Cicatrices en el alma: El difícil retorno a la libertad
Aunque hoy se encuentra a salvo en el seno de su hogar, las heridas del empresario son profundas. Más allá de los hematomas en el rostro y las lesiones en sus extremidades, el trauma psicológico es una sombra que lo acompaña día y noche. "No sé si algún día logre olvidar esto. Es un trauma muy difícil", menciona mientras recuerda el sonido del arma golpeando su cabeza cada vez que intentaba moverse.
Para la División de Secuestros, la desarticulación de "Los Secos de Lima" representa un golpe importante contra las mafias extranjeras que han importado métodos de secuestro extremadamente violentos. Sin embargo, para la víctima y su familia, la libertad es agridulce; el miedo a las represalias y el recuerdo de haber sido "picadillo" en manos de sus captores sigue presente. El caso queda ahora en manos del Ministerio Público, mientras un padre de familia intenta aprender a caminar de nuevo sin mirar atrás con terror.
El empresario vidriero fue secuestrado en SMP y liberado 5 días después en Santa Anita.
La banda criminal "Los Secos de Lima", integrada por venezolanos, exigía 80 mil soles.
La víctima fue sometida a torturas con tablas, asfixia y constantes golpes con armas de fuego.
La Dirincri capturó a 10 integrantes, incluyendo al cabecilla alias 'Brayan' y a las administradoras del dinero.
La familia llegó a pagar 15 mil soles de adelanto antes de la liberación por presión policial.
Los delincuentes grababan las torturas y las enviaban a la esposa como método de presión psicológica.