Roberto Sánchez se reunió con López-Chau y Ricardo Belmont
Mientras Roberto Sánchez ratificó que no reconocerá un eventual gobierno de Keiko Fujimori por presunto fraude, sus aliados llamaron a mantener la calma institucional.
El candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, concretó una reunión política de coordinación con los ex postulantes presidenciales Alfonso López Chau, líder del partido Ahora Nación, y Ricardo Belmont Cassinelli, fundador del movimiento Obras.
La cita de trabajo sirvió de marco para reunir a los senadores y diputados electos que representarán a estas tres organizaciones en el nuevo Parlamento Nacional.
Sánchez utilizó sus redes sociales para difundir los pormenores del evento, remarcando que se trató de una jornada de confluencia y unidad partidaria orientada a trazar una agenda de defensa de la democracia y articulación política parlamentaria.
Entre los rostros más visibles que acudieron a la convocatoria destacaron el reelecto parlamentario Jaime Quito, la postulante a la vicepresidencia Analí Márquez y José Mercedes Castillo, hermano del recluido exmandatario Pedro Castillo, cuya presencia física evidenció el respaldo de sectores gremiales a la cita de Lince.
Matices institucionales frente a discursos radicales de fraude
En tanto, Alfonso López-Chau, días atras, fue enfático al declarar previamente que su agrupación respetará estrictamente la legalidad y el veredicto final de los organismos del sistema electoral.
De forma similar, Ricardo Belmont optó por la cautela, precisando que no emitirá comentarios definitivos ni calificaciones sobre presuntas irregularidades hasta que las autoridades firmen la proclamación oficial.
Esta moderación contrasta con los anuncios hechos por el propio Roberto Sánchez, quien ha escalado la tensión política al asegurar de forma pública que su partido no validará un eventual mandato presidencial de Keiko Fujimori.
Impugnaciones al voto en el extranjero y protestas convocadas
La manzana de la discordia para la delegación de Juntos por el Perú radica en la modificación de los protocolos de seguridad para el sufragio de los peruanos residentes en el exterior.
Sánchez denunció que una directiva emitida el 29 de mayo retiró de forma injustificada la obligatoriedad de escanear y enviar digitalmente las actas de votación desde los consulados apenas culminara el conteo de mesas, un filtro de control que fue clave en la primera etapa del proceso electoral de este año.
A criterio del legislador, la eliminación de este paso informático propició que los paquetes electorales físicos viajaran en valijas diplomáticas sin los mecanismos de fiscalización adecuados, lo que habría dado pie a presuntas manipulaciones de votos a favor de los personeros de Fuerza Popular.