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31.05.2026

Proeza médica: La increíble historia de Joel

Proeza médica: La increíble historia de Joel. Foto y video: Domingo al día

Un equipo de urólogos del Hospital Nacional Dos de Mayo realizó con éxito una compleja uretroplastia en dos tiempos a un paciente que sufrió un grave accidente laboral hace 11 años

Un equipo multidisciplinario de especialistas del Servicio de Urología del Hospital Dos de Mayo logró ejecutar con éxito una compleja cirugía reconstructiva de uretra en beneficio de Joel Pinasco Tejada, un comerciante de 35 años de edad. El paciente padeció durante más de una década de severas complicaciones urinarias crónicas causadas por un traumatismo laboral, resolviéndose su condición mediante una técnica avanzada que empleó un injerto de mucosa extraído del interior de su propia mejilla.

La pesadilla de Pinasco Tejada se originó en el año 2015, cuando se desempeñaba como obrero dentro de una fábrica de juguetes en Lima. En dicha oportunidad, sufrió un fuerte impacto directo en la zona perineal contra una estructura metálica de almacén, lo que desencadenó un proceso de fibrosis y estrechamiento anatómico progresivo en el conducto urinario que destruyó su calidad de vida y lo forzó a abandonar su empleo formal.

¿En qué consistió la compleja operación realizada a Joel Pinasco?

 

La intervención quirúrgica de alta especialización médica, denominada científicamente como uretroplastia, fue planificada y dirigida en dos tiempos operatorios por el cirujano urólogo Andrés Uribe. Debido a que el daño y la estenosis en el conducto uretral de la víctima eran de carácter severo, el equipo médico determinó que los procedimientos convencionales como la uretrotomía —que se le practicó anteriormente sin éxito— resultaban insuficientes para restablecer la función biológica.

La primera etapa del tratamiento quirúrgico se concretó en el mes de noviembre del año pasado, procedimiento en el cual se extrajo un injerto libre de mucosa oral desde las paredes internas de la mejilla del paciente. Este tejido blando fue injertado y fijado meticulosamente en la sección afectada de la uretra con el objetivo de permitir un periodo de revascularización capilar, proceso biológico clave para que el injerto absorba nutrientes y se acople adecuadamente a su nueva ubicación anatómica.

Luego de cuatro meses de un riguroso monitoreo clínico y metabólico, el doctor Uribe lideró la segunda y definitiva intervención en febrero del presente año 2026. Durante esta fase milimétrica, los especialistas procedieron al cierre total y la tubularización de la uretra reconstruida, logrando restablecer de forma definitiva el tránsito urinario regular del paciente y retirando de manera permanente los sistemas de drenaje externo que lo acompañaban.

¿Cómo afectó el accidente la vida del paciente durante 11 años?

 

Proeza médica: La increíble historia de Joel. Foto: Domingo al día

El traumatismo sufrido hace 11 años transformó radicalmente la rutina diaria y el entorno familiar de Joel Pinasco, debido a que la obstrucción urinaria devino en cuadros agudos de retención, dolores intensos y micciones intermitentes. La gravedad de su cuadro clínico obligó a los médicos tratantes a instalarle una sonda vesical externa, dispositivo médico de plástico con el que se vio forzado a convivir de manera ininterrumpida durante un lapso de tres años.

La presencia de la sonda y las constantes infecciones urinarias derivadas del cuadro obligaron al afectado a renunciar a su puesto de trabajo en la fábrica ante la imposibilidad física de cumplir jornadas extenuantes. Con la finalidad de mantener económicamente a su menor hijo de 8 años de edad y a su cónyuge, el paciente optó por insertarse en el comercio ambulatorio independiente, adaptando sus horarios de venta a las crisis de dolor que experimentaba por las noches.

Antes de su ingreso al nosocomio del Ministerio de Salud, la condición médica del comerciante llegó a un punto crítico al perder por completo la capacidad de evacuar líquidos de forma natural. Pinasco Tejada relató que buscó asistencia médica especializada en diversos centros hospitalarios del país sin obtener una alternativa viable, dependiendo de cadenas de oración familiares hasta que su caso fue asumido por el Servicio de Urología del Hospital Dos de Mayo.

¿Cuál es el estado de salud actual del paciente tras la uretroplastia?

 

Proeza médica: La increíble historia de Joel. Foto: Domingo al día

A tres meses de haberse ejecutado la última intervención quirúrgica reconstructiva, los exámenes médicos de control revelaron que Joel Pinasco Tejada presenta una evolución favorable y se encuentra orinando con total normalidad por vía natural. El monitoreo ecográfico y los flujos urinarios medidos por el doctor Andrés Uribe ratificaron el éxito de la integración del tejido de mucosa oral dentro de la estructura genital, descartándose reestenosis o rechazo celular.

El alta médica definitiva de los sistemas de sondaje le ha permitido al paciente reinsertarse a sus actividades comerciales y laborales con regularidad, recuperando la movilidad física y eliminando los dolores crónicos que afectaban su ciclo de sueño. El Servicio de Urología del Hospital Dos de Mayo mantendrá un cronograma de citas de control bimestrales durante el primer año postoperatorio para garantizar la permanencia y flexibilidad del nuevo conducto biológico.

La exitosa uretroplastia representa un hito para la medicina reconstructiva del sector salud público del Perú, demostrando la viabilidad del uso de injertos autólogos de mucosa bucal en patologías urológicas complejas. Pinasco Tejada manifestó su agradecimiento al cuerpo médico de la institución al señalar que el éxito de la operación le retiró una carga física y emocional muy pesada, permitiéndole retomar sus proyectos personales y familiares en Lima.

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