¿Presos libres?: El plan para reducir el hacinamiento en penales
Ministerio de Justicia impulsa un polémico plan para liberar a internos por delitos menores con el fin de reducir el hacinamiento en los penales
La crisis en el sistema penitenciario peruano ha llegado a un punto crítico que obliga a medidas extremas. El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos ha puesto en marcha un Plan de Deshacinamiento de Penales para enfrentar una realidad cruda: internos durmiendo apiñados en pasadizos, comedores y escaleras. Esta situación, captada en imágenes durante la madrugada, muestra a los reos recostados sobre mesas, bancas y el suelo debido a la falta total de espacio en las celdas. Ante este escenario, el Gobierno propone una salida legal para reducir la sobrepoblación y retomar el control institucional.
¿En qué consiste el beneficio de libertad para los internos?
El plan contempla que aquellos internos que hayan cumplido una parte considerable de su condena y presenten buena conducta puedan acceder a beneficios de semilibertad o libertad condicional. El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) será el encargado de realizar un análisis técnico previo, pero la decisión final recaerá en el Poder Judicial, que evaluará caso por caso en audiencias públicas. Internos como Miguel Kemp, recluido en el penal del Callao por tráfico ilícito de drogas, señalan que los retrasos en el sistema judicial son el principal obstáculo para que estas medidas de deshacinamiento sean efectivas
¿Qué tipo de delincuentes están excluidos de este plan?
Para evitar que criminales de alta peligrosidad regresen a las calles, el plan establece filtros estrictos. No podrán postular a estos beneficios quienes hayan cometido delitos graves como homicidio calificado, sicariato, secuestro, violación sexual (delitos contra el pudor) o robo agravado. El objetivo es que solo aquellos sentenciados por delitos menos violentos, como estafas sin ardid violento o delitos menores, puedan calificar para la revisión de su expediente bajo este seguro adicional de seguridad pública.
¿Es seguro liberar presos en medio de la crisis de inseguridad?
El ministro de Justicia, Luis Jiménez, ha defendido la controversia señalando que no se trata de liberar delincuentes peligrosos, sino de generar condiciones para controlar mejor los penales. Según el titular del sector, un penal hacinado es un lugar donde se gestan crímenes, y al reducir la población se garantiza que el INPE tenga mayor orden y seguridad interna. El plan de deshacinamiento será de escrutinio público para asegurar a la ciudadanía que la medida busca la eficiencia del sistema y no la impunidad de quienes cometieron delitos graves.