El perro Choco: perrito héroe en un asalto
Una cirugía de emergencia, la solidaridad ciudadana y la entrega de su protectora fueron claves para salvar a Choco, que ahora se recupera tras haber estado entre la vida y la muerte.
Los pitidos de la máquina de signos vitales no cesan. La respiración es agitada. La sala de operaciones está lista. Un grupo de médicos veterinarios se alista para un procedimiento de emergencia. Sobre la camilla yace Choco, un perrito callejero de ocho años que esa madrugada recibió un disparo mientras intentaba defender a su cuidadora de un asalto. Su historia, captada por cámaras y difundida en redes, lo convirtió en símbolo de lealtad y lucha.
El ataque ocurrió en un grifo de Canta Callao. Eran pasadas las tres de la mañana cuando dos delincuentes encapuchados llegaron con armas de fuego. Amenazaron a los trabajadores, entre ellos una mujer embarazada. Fue en ese momento que Choco salió de su rincón habitual. Intentó interponerse, ladró con fuerza y marcó presencia. Recibió un disparo en el rostro. Su llanto de dolor quedó grabado en las cámaras de seguridad.
¿Cómo fue rescatado tras el ataque?
Horas después del incidente, Carol Canchaya, una joven protectora de animales, se enteró de lo ocurrido. Sin dudarlo, fue al grifo, envolvió a Choco en una manta y lo trasladó de emergencia a la clínica veterinaria Aristocat. Sabía que el tiempo era crítico. El perrito sangraba, su rostro estaba inflamado y apenas podía mantenerse consciente.
Los médicos decidieron intervenirlo de inmediato. La bala no cruzó su cerebro, pero dejó esquirlas peligrosas. Durante más de dos horas, el equipo veterinario luchó para remover el proyectil, detener la hemorragia y controlar la inflamación.
¿Qué dijeron los médicos sobre su estado?
La doctora Luz Zambrano Balcázar, quien lideró el procedimiento, explicó que Choco llegó en estado crítico. Tenía una herida profunda, signos de trauma severo y mucho dolor. Gracias a la atención oportuna y la intervención quirúrgica, lograron estabilizarlo. “Este es el proyectil que se le retiró”, explicó mientras mostraba la bala extraída.
Tras la operación, Choco permaneció dormido por la anestesia. Requería días de observación, antibióticos y antiinflamatorios para continuar su recuperación.
¿Cómo reaccionó la ciudadanía?
Mientras Choco estaba en la sala de operaciones, su historia empezó a circular. Carol, quien ya había rescatado antes a perritos de la calle, pidió apoyo en redes sociales. Su celular no dejó de sonar. Decenas de personas ofrecieron ayuda. Se lograron recaudar más de 2600 soles, lo suficiente para cubrir parte de los medicamentos y la cirugía.
“Gracias por el apoyo. No soy la única persona que quiere a estos animalitos”, dijo entre lágrimas. Carol se convirtió en la voz de Choco durante esos días. No se separó de él, lo acompañó en cada control, lo alentó con palabras y hasta gestionó posibles adopciones.
¿Quién es Choco y por qué era tan querido?
Choco vivía en el grifo como perro comunitario. No tenía un dueño formal, pero era cuidado por todos. Dormía allí desde hace años. Los trabajadores le daban comida, abrigo y cariño. Era tranquilo, obediente y protector. Una mujer embarazada, que fue testigo del asalto, contó que Choco siempre estaba alerta ante personas sospechosas. Aquella madrugada no fue la excepción.
“Todos lo extrañamos”, comentó uno de los trabajadores mientras traía su comida habitual. Recordaban cómo los recibía con un movimiento de cola o se recostaba cerca del mostrador. Era parte del equipo, un guardián silencioso que terminó pagando caro su instinto.
¿Qué se sabe de los atacantes?
En los videos de seguridad se ve claramente cómo dos sujetos armados ingresan al grifo. Uno amenaza directamente a los trabajadores, mientras el otro hace de campana. La víctima le dice al delincuente que está embarazada y le entrega el celular. Cuando Choco interviene, recibe el disparo.
Los vecinos y trabajadores del grifo aseguran que se trataría de ciudadanos extranjeros que ya habían asaltado la zona antes. Pese a las imágenes, hasta el momento no hay detenidos.
¿Cómo fue el reencuentro con su protectora?
Horas después de la operación, Carol recibió la autorización para ver a Choco. Aunque aún estaba sedado, el perrito reconoció su voz. Fue un momento emotivo, cargado de lágrimas y alivio. Carol no se cansaba de repetir: “Vamos a estar bien, mi amor”.
Desde entonces, Choco permanece bajo observación. Su recuperación es lenta pero positiva. Se alimenta con ayuda y, aunque aún no puede caminar del todo, su ánimo mejora con el paso de los días.
¿Qué sigue para Choco?
Carol espera que alguien pueda adoptarlo. Considera que, tras lo vivido, Choco merece un hogar donde se sienta seguro. Aunque su rutina cambió por completo, el cariño que ha recibido en estos días es una señal de que no está solo.
“No pedimos mucho. Solo que esté bien”, concluye Carol. Choco sobrevivió a la violencia gracias a una cadena de empatía, solidaridad y esfuerzo. Es, sin quererlo, un héroe de cuatro patas que nos recuerda el poder del instinto, la lealtad y la compasión.
• Choco fue baleado mientras intentaba defender a su cuidadora de un asalto.
• El ataque ocurrió en un grifo de Canta Callao.
• Fue operado de emergencia en una clínica veterinaria.
• Carol, su protectora, lideró su rescate y pidió ayuda.
• La ciudadanía respondió con donaciones y apoyo.
• Choco se recupera y espera encontrar un hogar definitivo.