Papa León XIV impulsó plantas de oxígeno en Perú durante pandemia
Como obispo de Chiclayo, Robert Prevost, hoy papa León XIV, promovió la campaña Oxígeno de la Esperanza para salvar vidas durante la emergencia sanitaria.
El papa León XIV, cuando se desempeñaba como obispo de la diócesis de Chiclayo, impulsó la campaña solidaria Oxígeno de la Esperanza para conseguir plantas de oxígeno medicinal durante los momentos más críticos de la pandemia de COVID-19 en el Perú. La iniciativa buscó abastecer del recurso esencial a los pacientes graves ante el desabastecimiento y el incremento de precios registrado en la región Lambayeque.
Durante la emergencia sanitaria, la falta de tanques de oxígeno medicinal complicaba la atención de las familias afectadas por el virus en el norte del país. Frente a esta situación, la Iglesia católica local promovió la recaudación de fondos entre empresarios y familias para adquirir la infraestructura médica necesaria.
La campaña solidaria logró convocar a diversos sectores de la sociedad civil y a la comunidad local para hacer frente a la crisis de salud pública. La gestión de los recursos económicos permitió adquirir equipamiento especializado para la producción de oxígeno en favor de la población vulnerable de la diócesis de Chiclayo.
Giannina Sesa, quien ocupaba el cargo de directora de Cáritas Chiclayo durante el periodo de la emergencia, fue una de las colaboradoras directas en la organización de la iniciativa social. La exdirectora permaneció hospitalizada tras contraer COVID-19 y recibió el acompañamiento constante de Monseñor Robert Prevost durante su proceso de recuperación.
Tras recibir el alta médica, la entonces directora de Cáritas Chiclayo asumió el encargo de coordinar la recaudación de fondos para la compra de la primera planta de producción. La propuesta coordinada por la autoridad eclesiástica buscaba garantizar el suministro gratuito de oxígeno a los enfermos terminales y graves de la provincia.
La campaña Oxígeno de la Esperanza en la región Lambayeque
La respuesta ciudadana al llamado de la diócesis de Chiclayo permitió reunir el capital requerido para la primera planta de oxígeno medicinal en tres semanas. El respaldo de empresarios y familias locales aceleró la adquisición e instalación del equipo médico en beneficio de los pacientes con problemas respiratorios.
La recaudación total superó el monto inicial fijado para la compra del primer equipamiento en la ciudad de Chiclayo. El excedente de dinero reunido en la colecta pública abrió el camino para financiar la compra de una segunda unidad de producción destinada a otra localidad de la región.
La segunda planta de oxígeno medicinal fue instalada en el distrito de Mochumí para ampliar la cobertura de atención en la provincia de Lambayeque. Ambas instalaciones permitieron abastecer de forma continua a cientos de personas que requerían asistencia respiratoria por complicaciones del virus.
El trabajo de Robert Prevost en el norte peruano
El trabajo pastoral de Robert Prevost en Lambayeque se caracterizó por la gestión de ayuda humanitaria y el acompañamiento directo a los enfermos durante la crisis sanitaria. Su labor al frente de la diócesis combinó la movilización de recursos con la asistencia espiritual a las familias afectadas por la pandemia.
La comunidad de la región Lambayeque conserva el recuerdo de las acciones desplegadas por el hoy Santo Padre durante el periodo de escasez de insumos médicos. La implementación de las dos plantas de oxígeno constituyó uno de los principales soportes de salud en el norte peruano durante la emergencia nacional.
El legado del papa León XIV en el Perú permanece ligado a la respuesta comunitaria organizada desde Cáritas Chiclayo en los momentos de mayor impacto del COVID-19.