Magdalena del Mar: incendio destruye solar en el jirón Ayacucho
El siniestro de código 2, que destruyó la parte posterior de la quinta, obligó a la evacuación inmediata de los vecinos y requirió el despliegue de ambulancias, escalas y cisternas de Sedapal para confinar las llamas.
Momentos de zozobra vivieron los vecinos de Magdalena del Mar durante la madrugada de este domingo, luego de que un voraz incendio de medianas proporciones redujera a cenizas las instalaciones de un solar tradicional.
El siniestro, catalogado como un incendio estructural de código 2 debido a la velocidad de su propagación, generó columnas de humo y lenguas de fuego que se divisaban con nitidez a varias cuadras a la redonda, provocando la movilización urgente de los equipos de primera respuesta de la capital.
La emergencia se reportó en la cuadra 2 del jirón Ayacucho. El fuego se originó de manera repentina y avanzó con violencia, consumiendo por completo las viviendas ubicadas en la parte posterior del predio multifamiliar.
Los gritos de alerta de los residentes despertaron a las familias del vecindario, quienes se vieron obligadas a abandonar sus hogares de forma apresurada y con lo que llevaban puesto, viendo con impotencia cómo las llamas devoraban sus enseres domésticos, prendas de vestir y recuerdos familiares en cuestión de minutos.
Labores de búsqueda, rescate animal y contención
Al lugar de los hechos arribó el comandante Juan Mendoza, vicecomandante departamental de la 4ta Comandancia Lima Centro del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú (CGBVP), quien asumió el liderazgo de las operaciones tácticas.
Frente a los primeros reportes de los damnificados que señalaban la presunta presencia de un residente atrapado entre los escombros, las brigadas de rescate ingresaron al recinto aplicando los protocolos de búsqueda interna en estructuras colapsadas; afortunadamente, tras una minuciosa inspección, se descartó la existencia de personas heridas o víctimas mortales.
Durante el despliegue en la zona de desastre, los hombres de rojo enfocaron parte de sus esfuerzos en salvaguardar a las mascotas del solar. Los bomberos consiguieron localizar y poner a buen recaudo a dos gatos que se encontraban asustados y cercados por el humo denso, impidiendo que sufrieran quemaduras.
A diferencia de otras emergencias registradas en la capital, el abastecimiento del recurso hídrico no representó un contratiempo para las labores de extinción.
Complejidad por material de construcción antiguo
El verdadero reto para el personal de rescate radicó en las características estructurales de la edificación afectada. El comandante Mendoza explicó que el solar estaba construido íntegramente con materiales antiguos y altamente combustibles como el barro y la quincha.
Esta condición no solo aceleró la combustión de los techos y paredes, sino que debilitó las bases de la quinta, representando un peligro inminente de derrumbe que dificultó el acceso seguro del personal hacia los focos del fuego.
Para confinar el siniestro y evitar que las llamas se extendieran hacia las propiedades colindantes de la manzana, fue necesaria la intervención articulada de 12 unidades de emergencia, entre las que destacaron vehículos motobombas, ambulancias de auxilio rápido, camiones de rescate y una unidad de escala telescópica.
Las labores contaron además con el apoyo del serenazgo de Magdalena del Mar para el desvío del tránsito vehicular y de cuadrillas de Sedapal que garantizaron la presión de agua en los hidrantes. Tras ser controlada la emergencia, peritos de la Policía Nacional del Perú iniciaron las investigaciones para determinar si el fuego fue provocado por un cortocircuito.
¿Cómo actuar ante un incendio estructural en una vivienda multifamiliar?
Ante el inicio de un incendio en un solar, quinta o edificio multifamiliar, el Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú enfatiza que la prioridad absoluta es la evacuación inmediata y ordenada de todos los ocupantes.
Se debe mantener la calma y guiar a niños y ancianos hacia las zonas de seguridad externas, evitando detenerse a recoger objetos de valor o equipaje. Si las rutas de escape se encuentran invadidas por el humo, las personas deben avanzar agachadas o gateando al ras del piso, cubriéndose la nariz y boca con un paño húmedo para evitar la inhalación de gases tóxicos.
Asimismo, es fundamental cortar los fluidos de gas y electricidad si el tiempo lo permite, y llamar de forma gratuita a la central de emergencias de los Bomberos (116) o a la Policía Nacional (105), evitando regresar al inmueble bajo ninguna circunstancia hasta que los especialistas declaren la zona como segura.