Lima teme enfrentar altas temperaturas y falta de agua
El recuerdo de la crisis hídrica de 2017 vuelve a generar preocupación ante el fenómeno de El Niño. Aunque Sedapal asegura haber reforzado su capacidad de captación, especialistas advierten que las lluvias intensas y los huaicos podrían afectar nuevamente el abastecimiento de agua potable en Lima.
Las altas temperaturas y la amenaza de lluvias intensas asociadas al fenómeno de El Niño generan preocupación en Lima ante el riesgo de una nueva crisis de abastecimiento de agua potable. El recuerdo de lo ocurrido en 2017, cuando miles de familias tuvieron que hacer largas colas para conseguir agua, vuelve a poner en debate si la capital está preparada para enfrentar una emergencia similar.
Un informe de Domingo Al Día recorrió distintos puntos de Lima para conocer las medidas adoptadas por Sedapal y las condiciones de los lugares habilitados para abastecer a la población durante una contingencia. Aunque la empresa asegura haber reforzado su infraestructura, especialistas advierten que los huaicos y el incremento de sedimentos en el río Rímac todavía representan un riesgo para la producción de agua potable.
¿Lima podría volver a quedarse sin agua como en 2017?
En marzo de 2017, los huaicos provocaron un incremento considerable de la turbidez del río Rímac, lo que obligó a paralizar temporalmente el tratamiento de agua en la planta de La Atarjea.
Durante cinco días, el abastecimiento fue restringido y miles de limeños tuvieron que acudir a parques, avenidas y puntos de distribución para conseguir agua.
El exministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Francisco Dumler, explicó que una situación similar todavía podría repetirse, aunque considera que actualmente el riesgo es menor.
Dumler recordó que, durante la emergencia de 2017, la llegada constante de huaicos impidió mantener abiertas las compuertas de captación debido a la elevada cantidad de lodo y residuos que transportaba el río.
¿Por qué Lima depende tanto de La Atarjea?
La planta de tratamiento de La Atarjea es una de las principales infraestructuras encargadas de abastecer de agua potable a Lima Metropolitana.
Según explicó Dumler, esta instalación procesa aproximadamente 17 de los 25 metros cúbicos de agua por segundo que necesita la capital, lo que representa más de dos tercios de la demanda.
"La Atarjea procesa 17 de los 25 metros cúbicos de agua por segundo que necesita Lima. Más de dos terceras partes del agua de Lima se procesa en esa planta", indicó.
El especialista advirtió que esta dependencia representa una vulnerabilidad ante situaciones extremas, especialmente cuando los huaicos incrementan la cantidad de sedimentos en el río Rímac.
Cuando la turbidez supera la capacidad de tratamiento, la captación debe interrumpirse para evitar que el agua ingrese en condiciones que dificulten su potabilización.
¿Qué medidas ha tomado Sedapal para evitar cortes de agua?
Ante este escenario, Sedapal informó que ha incorporado nuevos equipos para mejorar la captación de agua durante periodos de elevada turbidez.
Juan Moreno, gerente de Producción y Distribución Primaria de Sedapal, señaló que la empresa ha triplicado su capacidad de captación frente a condiciones de mayor turbidez.
"Hemos comprado nuevo equipamiento. Hemos triplicado la capacidad de captación en cuanto a turbidez", manifestó.
La empresa también informó que cuenta con reservorios de agua almacenada en las zonas altas, los cuales forman parte de su sistema de abastecimiento.
Polo Agüero, representante de Sedapal, indicó que, para octubre, estos reservorios se encontraban aproximadamente al 80 % de su capacidad.
Asimismo, explicó que el agua almacenada suele utilizarse a partir de abril, cuando disminuye el caudal disponible en los ríos.
Sin embargo, Dumler advirtió que, pese a las mejoras implementadas, no es posible garantizar que una emergencia de gran magnitud no afecte nuevamente la producción de agua potable.
¿Dónde podría abastecerse de agua la población ante una emergencia?
La Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) informó que Sedapal ha identificado 433 puntos fijos de abastecimiento de agua potable en Lima, destinados a atender a la población durante situaciones de emergencia.
José Miguel Kobashikawa, director de Fiscalización de Sunass, explicó que estos puntos fueron inspeccionados para verificar el estado de sus tuberías, válvulas y sistemas de desinfección.
"Son 433 puntos fijos que la empresa Sedapal nos ha proporcionado y el mes pasado hemos hecho una fiscalización justamente para verificar la operatividad", señaló.
Los puntos de abastecimiento incluyen hidrantes amarillos, similares a los utilizados por los bomberos, que permiten distribuir agua a varias personas de manera simultánea.
No obstante, su distribución no es uniforme en toda la capital. Según el reportaje, zonas como el Centro Histórico de Lima, Manchay y Chosica no cuentan con estos puntos y tendrían que ser atendidas mediante camiones cisterna.
En Villa María del Triunfo, pese a su extensión territorial, se identificó un solo hidrante, ubicado en la avenida Pachacútec.
La población puede consultar la ubicación de los puntos de abastecimiento mediante el mapa digital Cami Yaku, habilitado por Sunass.
Familias de Villa María del Triunfo viven sin conexión de agua
Mientras una parte de Lima teme enfrentar eventuales cortes del servicio, otras familias ya conviven diariamente con las dificultades para acceder al agua potable.
En los asentamientos humanos ubicados en las zonas altas de Villa María del Triunfo, cientos de vecinos todavía esperan contar con conexiones domiciliarias de agua y desagüe.
Durante el recorrido periodístico, una residente explicó que su familia debe comprar agua y pagar S/25 por un tanque de aproximadamente 1100 litros.
Los vecinos señalaron que les prometieron la instalación de los servicios básicos, pero manifestaron su preocupación por la continuidad de las obras.
En la zona se observa un reservorio construido, mientras las familias continúan esperando que el abastecimiento llegue directamente a sus viviendas.
¿Qué advierte el Senamhi sobre las lluvias en Lima?
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) advirtió que las condiciones cálidas del mar asociadas al fenómeno de El Niño podrían favorecer lluvias más frecuentes durante la primavera y el verano.
Rosario Julca, encargada de la Subdirección de Vigilancia Meteorológica del Senamhi, explicó que los pronósticos contemplan precipitaciones superiores a los valores habituales.
La especialista recordó que Lima ya ha registrado lloviznas de entre cuatro y cinco milímetros que ocasionaron aniegos en distintas zonas.
Asimismo, señaló que podrían presentarse lluvias en Lima Metropolitana y sectores como Santa Eulalia y Chosica.
¿Por qué las lluvias intensas también representan un riesgo para Lima?
Además del posible desabastecimiento de agua potable, las precipitaciones intensas podrían generar inundaciones debido a las limitaciones del sistema de drenaje de la capital.
Francisco Dumler advirtió que Lima no cuenta con infraestructura suficiente para enfrentar lluvias de magnitud similar a las registradas en ciudades del norte del país.
Por su parte, José Miguel Kobashikawa, de Sunass, explicó que las redes de alcantarillado están diseñadas para transportar aguas residuales domésticas y no para evacuar grandes volúmenes de lluvia.
El funcionario señaló que la ausencia de un sistema de drenaje pluvial independiente podría afectar la infraestructura de los colectores.
En ese contexto, los especialistas coincidieron en la importancia de contar con medidas de prevención y alternativas de abastecimiento ante posibles interrupciones del servicio.
Aunque Sedapal sostiene que ha reforzado su capacidad operativa, el riesgo de una nueva emergencia no puede descartarse. La preocupación es mayor entre las familias que todavía no cuentan con acceso permanente al agua potable y que podrían enfrentar mayores dificultades ante un eventual desabastecimiento.