Influenza aviar: Especialistas descartan riesgo en consumo de pollo
El consumo de pollo no representa riesgo para los humanos tras la declaración de emergencia sanitaria por influenza aviar.
El consumo de pollo en el país no representa un peligro para la salud humana tras declararse una alerta preventiva por influenza aviar de alta patogenicidad, según informaron médicos especialistas. El Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) estableció una emergencia sanitaria por un periodo de 90 días debido a la aparición de este brote en aves de corral.
¿Por qué el consumo de pollo no representa un peligro para la salud?
El virus de la influenza aviar muere por completo durante el proceso de cocción de la carne antes de ser ingerida por las personas. El médico infectólogo Leslie Soto explicó que la transmisión de este patógeno hacia los seres humanos es casi nula bajo condiciones normales de preparación de alimentos. Por esta razón, la llegada de un ave infectada al hogar no genera un foco de contagio directo para las familias que consumen el producto debidamente cocido.
El especialista detalló que esta variante de influenza se propaga principalmente de manera directa entre las poblaciones de aves. Las personas que podrían estar en una situación de riesgo real son aquellas que mantienen contacto físico constante con las heces o las secreciones respiratorias de los animales enfermos. La población general que adquiere el producto para su alimentación diaria en los mercados locales no comparte este escenario de exposición directa con los fluidos biológicos del ave.
Las autoridades sanitarias recomendaron a la ciudadanía mantener las medidas habituales de higiene y manipulación de alimentos en los hogares como principal método de prevención. El lavado constante de manos y la limpieza rigurosa de los utensilios de cocina siguen siendo las pautas recomendadas para procesar la carne de manera segura. Estas prácticas estándar de salubridad doméstica son suficientes para neutralizar cualquier agente biológico que pudiese estar presente en los alimentos crudos.
El impacto de la emergencia sanitaria en la producción avícola local
La declaratoria de emergencia de 90 días emitida por el Senasa constituye una medida de control estrictamente preventiva orientada a proteger la actividad agropecuaria nacional. Esta alerta sanitaria está dirigida de manera prioritaria a los productores, criadores y cuidadores de aves de corral encargados de la crianza de estos animales en el territorio. La disposición busca establecer cercos epidemiológicos y protocolos de bioseguridad para evitar que el brote se extienda a otros centros de producción del país.
Los especialistas señalaron que la emisión de este tipo de alertas no debe generar alarma desmedida ni pánico entre los consumidores locales de productos avícolas. La medida administrativa del sector agrario tiene como finalidad mitigar el impacto económico y productivo que el virus de alta patogenicidad provoca en las granjas comerciales. El monitoreo constante de los corrales permite identificar de forma oportuna cualquier sospecha de contagio para proceder con el aislamiento inmediato de los lotes afectados.
Por su parte, los reportes comerciales mostraron que la venta de pollo en los principales mercados de abastos experimentó una disminución en el mediano plazo. Las fuentes oficiales aclararon que esta reducción en la demanda de la carne de ave no es un fenómeno reciente ni una consecuencia directa de la última alerta emitida por el organismo estatal. El impacto real del brote infeccioso se concentra actualmente en la cadena de producción avícola y no en los índices de comercialización inmediata del producto terminado.