Congreso renueva su complejo deportivo a semanas de terminar su gestión
El Congreso puso en marcha concurso para remodelar su complejo deportivo, obra cuestionada por ser un gasto innecesario
A menos de tres meses de que los actuales parlamentarios dejen sus cargos, el Congreso de la República ha puesto en marcha un ambicioso proyecto para remodelar el complejo deportivo Fernando León de Vivero, ubicado en el Cercado de Lima. Este espacio de esparcimiento exclusivo para el personal y legisladores cuenta con piscinas, canchas de fulbito y áreas de baile. La decisión ha generado polémica debido a que se ejecuta en "tiempos de austeridad" y a contra reloj, antes de que culmine el periodo constitucional del parlamento unicameral.
¿En qué consiste la costosa remodelación del complejo?
El requerimiento técnico presentado ante el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) detalla una renovación a fondo que incluye el retiro total del césped sintético actual para reemplazarlo por 782 metros cuadrados de gramado de alta competencia. Además, se contempla la remoción de 170 butacas, la instalación de nuevos arcos de acero, el cambio de techos en las tribunas y la reposición de reflectores. El proyecto también incluye trabajos de ingeniería civil como el refuerzo de columnas con acero y el revestimiento de vigas.
¿Es realmente prioritaria esta obra para el Parlamento?
Mientras el país exige resultados legislativos, las prioridades de la Mesa Directiva parecen enfocarse en el confort recreativo. Analistas como Iván García Mayer señalan que el complejo no luce en estado ruinoso, lo que hace sospechoso el lanzamiento de un concurso público abreviado en abril. Incluso congresistas como Guido Bellido y Jaime Quito han manifestado que las instalaciones se encuentran en buenas condiciones y no entienden la necesidad de realizar este "maquillaje" antes de retirarse.
¿Qué responde el Congreso ante las críticas por derroche?
Mediante un comunicado, el Congreso de la República informó que el proceso se desarrolla con regularidad y bajo la Ley de Contrataciones del Estado. Según la institución, actualmente hay 63 proveedores registrados y el fin de la obra es garantizar la seguridad y operatividad del recinto, negando que se trate de una remodelación total. Sin embargo, para diversos especialistas, este gasto tiene la apariencia de un "derroche de fin de fiesta" para asegurar espacios de descanso impecables antes de abandonar la cancha parlamentaria.