Callao: atacan con explosivo almacén en el pasaje de La Salsa
El ataque se suma a una cadena de violencia iniciada en enero por la disputa de fiestas callejeras y el presunto cobro de cupos, que ya cobró la vida de una vecina asesinada a balazos en junio.
La violencia urbana no da tregua en el primer puerto. Durante la madrugada de este domingo, delincuentes perpetraron un atentado al encender y lanzar un artefacto explosivo contra la puerta de un almacén ubicado en el pasaje de La Salsa, una zona residencial e histórica del denominado Monumental Callao.
El ataque provocó el pánico inmediato entre los vecinos debido al alto riesgo de que el fuego se expandiera sin control, abriendo un nuevo capítulo de zozobra en una comunidad que viene siendo golpeada por una sangrienta cadena de enfrentamientos.
De acuerdo con las primeras indagaciones, un sujeto con actitud sospechosa se aproximó al inmueble portando una mochila que contenía lo que aparentemente eran bombas Molotov de fabricación casera.
Debido a la repentina aparición de un residente de la zona, el atacante apresuró sus acciones: prendió fuego al equipaje, lo arrojó directamente contra el acceso del almacén y huyó corriendo hacia las avenidas principales.
Al percatarse de que las llamas empezaban a lamer la estructura, un grupo de valientes vecinos intervino de inmediato, arrastrando la mochila incendiada hacia el centro de la vía para evitar que el fuego alcanzara y consumiera las casonas aledañas, las cuales se encuentran construidas con materiales altamente inflamables como la quincha y la madera antigua.
Venganza y la sombra del cobro de cupos en eventos musicales
Las pericias e hipótesis iniciales de la Policía Nacional del Perú asocian este atentado con una violenta disputa vecinal y criminal que arrastra antecedentes fatales. Los residentes de la zona indicaron que el pasaje de La Salsa solía albergar concurridas fiestas callejeras que se prolongaban hasta altas horas de la madrugada, dejando suciedad y generando malestar en el vecindario.
Las investigaciones revelan que estos eventos musicales ocultaban tras de sí una guerra por el control y el cobro de cupos de la zona. El pasado 30 de enero, dos clanes familiares se enfrentaron en el mismo lugar con palos y armas blancas por la organización de una de estas fiestas, gresca que terminó con la hija de una vecina apuñalada y la agresora bajo detención.
La situación alcanzó su punto más crítico el pasado 18 de junio, cuando la madre de la joven agredida en enero, identificada como Norma Chazarro Alfaro, fue asesinada a balazos a escasos metros de su vivienda, delante de sus propios familiares.
Los deudos y las autoridades policiales presumen que el lanzamiento del explosivo contra el almacén constituye un acto de amedrentamiento y venganza sistemática ejecutado por la facción rival, disconforme con el avance de las peritajes fiscales y la inminente sentencia judicial que recibiría la mujer detenida a principios de año.
Vecinos exigen seguridad permanente y el cese de la violencia
Debido al asesinato de la madre de familia en junio, las celebraciones musicales y reuniones sociales quedaron suspendidas en el pasaje de La Salsa de forma definitiva. Sin embargo, los moradores manifestaron vivir bajo un miedo constante, pues temen que las represalias cruzadas continúen cobrando vidas inocentes o destruyendo el patrimonio inmobiliario del sector.
En la entrada del almacén siniestrado aún permanecen los fragmentos de los envases de vidrio rotos y los restos carbonizados de la mochila que sirvieron como mecha de combustión.
Agentes del Departamento de Investigación Criminal (Depincri) y unidades especializadas de la Divincri Callao se hicieron presentes en la escena para recoger los indicios materiales y solicitar las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona, con el propósito de identificar las características físicas del sujeto que trasladó el explosivo y desmantelar los remanentes de estas bandas delictivas.
¿Cómo actuar ante un atentado con artefactos explosivos o bombas Molotov?
Ante el lanzamiento de un artefacto incendiario o explosivo como una bomba Molotov contra una propiedad, la Unidad de Desactivación de Explosivos (UDEX) de la Policía Nacional del Perú advierte que la prioridad es salvaguardar la vida y evitar el contacto directo con la sustancia combustible.
Si el objeto no ha estallado, ninguna persona civil debe aproximarse, tocarlo o intentar moverlo, ya que cualquier fricción o cambio de temperatura puede activar el detonante. Se debe evacuar el área de inmediato hacia una zona abierta y llamar de forma gratuita a la central de los Bomberos (116) para contener posibles focos de fuego, o a la Policía Nacional (105).
En caso de que el objeto ya haya ardido, se debe dejar que los peritos especializados analicen los residuos, puesto que los fragmentos de botellas, telas o mochilas quemadas contienen huellas dactilares y componentes químicos esenciales para identificar la procedencia del ataque y capturar a los responsables.