Caen Los Despiadados de Ancón II por extorsión a transportistas
La red criminal Los Despiadados de Ancón II obtuvo hasta 6 millones de soles mediante cobro de cupos y polladas.
La Policía Nacional desarticuló a la organización criminal denominada Los Despiadados de Ancón II durante un megaoperativo que permitió la captura de 15 de sus integrantes. Esta banda se dedicaba a extorsionar a más de 250 transportistas que cubren rutas en Lima Norte.
Según indicó la DIVIAC, los delincuentes utilizaban una modalidad inusual para protegerse de la justicia. Obligaban a los conductores a firmar declaraciones juradas donde las víctimas aseguraban, bajo juramento, que no eran víctimas de extorsión ni de cobro de cupos por parte de los cabecillas.
América Noticias pudo conocer que en la vivienda de Ángel Alfredo Rosales Guzmán, alias "negro Ángel", se hallaron 16 de estos documentos. Los escritos servían como un artilugio legal para que los criminales evitaran responsabilidades penales al momento de ser intervenidos por las autoridades.
¿Cómo operaba la banda Los Despiadados de Ancón II?
La policía informó que la organización también disfrazaba el cobro de cupos a través de la venta obligatoria de polladas semanales. Los conductores estaban obligados a comprar estos productos y, en caso de retrasarse en el pago, se les imponían multas que duplicaban o triplicaban el costo inicial.
Fuentes oficiales señalaron que el grupo criminal operaba bajo la fachada de la empresa informal Fundi Travel en el paradero Fundición. A través de este sistema, los delincuentes lograron acumular una fortuna calculada entre 5 y 6 millones de soles desde el año 2023 hasta la actualidad.
La red criminal no solo se limitaba a las extorsiones económicas, sino que también recurría a la violencia extrema. Según indicó la policía, se les atribuye el asesinato de Juan Carlos Álvarez Chávez, un llenador de unidades que fue victimado el pasado 31 de julio de 2024.
¿Quién dirigía las extorsiones contra los transportistas?
Las investigaciones permitieron identificar que el cabecilla de la organización es Lucio Moreno Jaque, conocido como alias "Pirata". Este sujeto se encuentra recluido en el penal La Capilla, en Puno, desde donde coordinaba las acciones delictivas con sus cómplices en la capital.
El coronel Roberto Trujillo, jefe de la DIVIAC, explicó que el cabecilla daba instrucciones directas al "negro Ángel" para ejecutar los cobros en Lima Norte. El trabajo articulado con el Ministerio Público permitió desbaratar esta estructura que mantenía bajo amenaza a conductores de rutas urbanas e interprovinciales.
La policía continuará con las investigaciones para determinar la participación de una notaría en la expedición de las declaraciones juradas. Las autoridades buscan establecer si hubo colaboración directa para dar apariencia de legalidad a los documentos que los transportistas eran obligados a suscribir bajo amenaza.