Asesinan a padre de familia devoto de la Virgen del Rosario
Carlos Delgado Escobar fue asesinado por una ráfaga de balas disparada por sicarios en Aucallama. La policía confirmó que la víctima no tenía antecedentes y el ataque no era para él
Un trabajador minero y destacado miembro religioso de 33 años de edad, identificado como Carlos Junior Delgado Escobar, fue asesinado de forma injusta tras recibir los impactos de una ráfaga de proyectiles en el distrito de Aucallama, en la provincia de Huaral. Las investigaciones preliminares de la Policía Nacional del Perú determinaron que el ciudadano no registraba ningún tipo de antecedentes y resultó víctima colateral de un ataque armado que no iba dirigido hacia su persona, según reveló Domingo al Día.
El homicidio calificado se perpetró el pasado lunes en horas de la madrugada en una alameda pública ubicada exactamente al frente de la vivienda del fallecido. Delgado Escobar se encontraba conversando con un grupo de amigos a pocas horas de tener que abordar su transporte para retornar a sus labores en un campamento minero, cuando fue sorprendido por delincuentes armados que dispararon sin mediar palabra alguna.
¿Cómo ocurrió el asesinato de Carlos Delgado Escobar en Aucallama?
La reconstrucción de los hechos efectuada por las cámaras de seguridad del distrito registró los últimos instantes de tranquilidad de la víctima, quien permanecía de pie junto a otras seis personas en la vía pública. De forma repentina, dos sicarios con los rostros cubiertos aparecieron a bordo de una motocicleta lineal y abrieron fuego de manera indiscriminada contra el grupo sin descender de la unidad vehicular, desatando el pánico entre los vecinos.
En medio de las detonaciones, los ciudadanos intentaron correr para ponerse a salvo de las balas; sin embargo, los proyectiles alcanzaron el cuerpo del minero y de otro acompañante que resultó herido. El jefe de la Depincri Huaral, comandante PNP Diego Obregón, detalló que la corporación policial maneja de forma sólida la hipótesis de que el atentado por encargo estaba dirigido a otros integrantes de la reunión, descartando una venganza personal contra Delgado.
El jefe policial especificó que las unidades de inteligencia se encuentran trabajando con información técnica recopilada de fuentes humanas en la zona para lograr la identificación y pronta captura de los delincuentes en motocicleta. Los familiares señalaron que la agresión se ejecutó a pocas semanas de celebrarse el Día del Padre, dejando en situación de orfandad a dos menores de edad que dependían del sustento del trabajador.
¿Qué rol cumplía la víctima dentro de la comunidad de Huaral?
Carlos Junior Delgado Escobar, conocido cariñosamente por los pobladores como 'Chicherito', era un pilar social y religioso dentro del distrito de Aucallama. Desde hacía más de una década, se desempeñaba como uno de los fundadores y cargadores oficiales de la cuadrilla de la Hermandad de la Virgen del Rosario, una labor comunitaria que realizaba vistiendo el hábito tradicional en cada festividad religiosa del Primer Puerto de la provincia.
La presidenta de la hermandad mariana, Mapis Dorador, expresó su consternación ante la pérdida y manifestó ante las cámaras que el fallecido representaba la fuerza operativa de la organización religiosa por su entrega al templo. Además de su ferviente devoción, Delgado era un apasionado del deporte e integraba los clubes de fútbol máster Sport Rosario de Aucallama y Los Peña FC, donde jugaba utilizando las camisetas con los dorsales número 6 y 16.
Su tía Nelly Delgado, quien cumplió el rol de madre durante su juventud, relató con tristeza que su sobrino laboraba bajo un régimen de 15 días consecutivos de internamiento en una mina para asegurar el bienestar económico de su hogar. La familiar conserva con aprecio las copas, medallas y camisetas deportivas que el minero coleccionó desde su adolescencia, describiéndolo como un hombre hogareño que evitaba los conflictos en las calles.
¿Qué acciones adoptaron los vecinos de Aucallama ante el crimen?
El violento asesinato del padre de familia desató una profunda ola de indignación y masivas manifestaciones públicas por parte de los residentes de Aucallama, quienes salieron a marchar por las principales calles con pancartas y banderas para exigir justicia. Los manifestantes exigieron al ministro de Justicia y a las autoridades del Poder Ejecutivo la implementación de medidas urgentes frente al avance de la inseguridad ciudadana en Huaral.
El sepelio del ciudadano estuvo cargado de homenajes representativos; sus compañeros de equipo colocaron las camisetas de fútbol sobre el féretro, junto al estandarte oficial de la Virgen del Rosario que solía cargar en vida. Antes de ser trasladado al camposanto, el cortejo fúnebre ingresó a la iglesia matriz del distrito, donde los cargadores de la hermandad bailaron y rindieron honores de cuerpo presente frente a la imagen sagrada.
En el velatorio de la víctima se registraron escenas de profundo dolor, entre ellas un registro audiovisual donde se observa a uno de los hijos menores del minero entonando boleros frente al retrato fúnebre de su padre. Su esposa, Erika Herrera, reafirmó la inocencia de su cónyuge y realizó un llamado desesperado a los fiscales a cargo de la investigación para que el homicidio no quede archivado ni en la impunidad total.