Ancón 1 bajo intervención: Secretos de un penal fuera de control
Un operativo y una investigación exclusiva revelan cómo se coordinarían secuestros y extorsiones desde el penal Ancón 1
El penal de máxima seguridad Ancón 1 fue intervenido en un megaoperativo nocturno por el Grupo de Operaciones Especiales (GOES) del INPE, agentes de la Policía Nacional del Perú (PNP) y fiscales de crimen organizado. Las autoridades constataron la continuidad de operaciones delictivas dirigidas por cabecillas de bandas criminales desde el interior de sus celdas.
Durante el registro del pabellón 2, la fuerza pública incautó envoltorios de droga, una balanza digital, cargadores, audífonos y un teléfono móvil operativo acondicionado con cinta para bloquear las lentes fotográficas. En la revisión de las áreas comunes, se constató el retiro de un barrote de reja y un corte en la malla del techo del baño del comedor del pabellón 2, modalidad idéntica a la utilizada en el pabellón 1 para ocultar 32 celulares y más de 5 kilos de droga.
¿Quiénes son los cabecillas de extorsión y sicariato hallados en las celdas?
En los espacios de reclusión del pabellón 2, los agentes hallaron a Yojairo Arancibia Sevillano, identificado como el lugarteniente del convicto Erick Moreno Hernández, alias el monstruo. Yojairo Arancibia Sevillano permanecía en una celda de hacinamiento junto a otros siete prisioneros.
En la misma celda se ubicó al exdeportista y empresario Jackson Mora. Por otro lado, la documentación fiscal vinculó las acciones delictivas con Jimmy Bazán Valderrama, hermano de Jolyn, quien purga una sentencia de 35 años por el delito de sicariato agravado. Jimmy Bazán Valderrama es investigado por figurar como uno de los fundadores de la facción criminal La Confederación.
¿Qué revelaron los chats incautados y cuáles son las fallas del penal?
El análisis de las conversaciones de WhatsApp del celular incautado a Jimmy Bazán Valderrama expuso la planificación de delitos en el norte del país. En los textos recopilados con fecha del 22 de septiembre, un delincuente desde el exterior ofreció información sobre dos empresarios en Chiclayo para ejecutar un secuestro exigiendo un rescate de 2 millones de soles. Además, se evidenció la elaboración de listas de extorsión dirigidas a pequeños comercios y sucursales de la farmacia Inkafarma en Jaén.
Respecto a las condiciones del penal, el general Antonio Loreño, de la Policía Nacional del Perú (PNP), confirmó que las llamadas extorsivas provienen del interior del presidio. A su vez, el presidente del INPE, Abraham Lezcano, detalló que la capacidad del penal de 1,500 internos fue rebasada por una población real de 3,700 reclusos. El funcionario indicó que el sistema de vigilancia presentó fallas críticas, pues ninguna de las más de 90 cámaras del penal graba imágenes y los equipos de escáner corporal y rayos X están inoperativos.