Hoy:

    Voto 2026: Renuncias estratégicas para no soltar sillón municipal

    Alcaldes eluden prohibición postulando como regidores y asumiendo candidaturas tras renuncias calculadas  

    Alcaldes eluden prohibición postulando como regidores y asumiendo candidaturas tras renuncias calculadas. Video: Cuarto Poder

    Aunque la legislación electoral peruana prohíbe de manera expresa la reelección inmediata de los alcaldes, un complejo mecanismo político ha comenzado a desplegarse en todo el país a tan solo dos meses de las elecciones regionales y municipales 2026. Una calculada sucesión de postulaciones estratégicas y renuncias oportunistas le está permitiendo a decenas de autoridades ediles mantenerse en la carrera para no abandonar los sillones municipales que ocupan desde el 2022.

    Según los registros analizados, un total de 135 alcaldes elegidos en el último proceso municipal lograron ubicarse estratégicamente dentro de las nuevas listas electorales como candidatos a primer regidor o teniente alcalde. De esa cifra, al menos 62 burgomaestres ya dieron el paso definitivo: los candidatos que originalmente figuraban a la cabeza de la lista presentaron su renuncia formal, despejándoles el camino para que ellos asuman automáticamente la candidatura a la alcaldía. Esta maniobra ha sido catalogada por especialistas en derecho electoral como un abuso del derecho. Si bien la norma ampara la recomposición de la lista tras la dimisión del número uno, la práctica busca sacarle la vuelta al espíritu de la ley que impide la continuidad inmediata de los burgomaestres en el cargo.

    El mecanismo operativo funciona en cuatro pasos sincronizados: primero, el alcalde actual se inscribe formalmente como candidato a primer regidor; segundo, un familiar o aliado político de entera confianza postula a la alcaldía; tercero, el candidato a alcalde renuncia argumentando motivos personales; y finalmente, por la ley de sucesión electoral, el burgomaestre en ejercicio pasa a liderar la lista como el nuevo candidato a la alcaldía.

    Lazos de sangre y alianzas familiares en la lista electoral

    El rastreo de estas nóminas evidencia un patrón recurrente donde la política y las relaciones de consanguinidad se entrelazan de manera directa con miras a las elecciones regionales y municipales 2026. En diversos municipios de Lima y regiones, las cabezas de lista originales estaban integradas por padres, hijos, hermanos o sobrinos de los propios alcaldes en funciones, quienes finalmente terminaron renunciando para dejar la posta a su familiar.

    Uno de los casos más representativos se registró en el distrito de El Agustino con el actual alcalde Richard Soria. Su padre, Vigorio Soria, de 80 años, se inscribió inicialmente como candidato a la alcaldía por el partido Podemos Perú, llevando a su hijo como postulante a primer regidor. Semanas después, el patriarca argumentó motivos personales para dar un paso al costado, dejando el liderazgo de la candidatura en manos del propio alcalde en ejercicio. Una figura similar se presentó en San Juan de Lurigancho, donde el partido Somos Perú inscribió como aspirante al sillón municipal a César Usquiano Maldonado, sobrino del actual burgomaestre Jesús Maldonado, quien postulaba como su teniente alcalde. Pese a que la autoridad distrital negó públicamente la existencia de una reelección encubierta, la posterior dimisión de su familiar terminó colocándolo nuevamente como el candidato principal para la alcaldía.

    Este esquema se reproduce de forma metódica en el interior del país con diversos ejemplos contundentes. En Anra, Áncash, Hugo Espinoza Avendaño del partido Podemos Perú renunció a su candidatura a la alcaldía, cediéndole la posición a su hermano Héctor Espinoza Avendaño, quien ejerce como actual alcalde distrital. Una situación idéntica ocurrió en Santiago de Chuco, La Libertad, donde Juan Sixto Luján Chero dio un paso al costado a favor de su hermano Víctor Luján, actual burgomaestre. Por su parte, en el distrito de San Juan de Yánac, en Ica, el relevo cambió de generación cuando Angie Fernández Chávez, de Alianza para el Progreso, abdicó para dejar el camino libre a su padre, Wagner Fernández Chávez.

    El panorama en Lima y las agrupaciones políticas involucradas

    La capital se ha convertido en el epicentro de esta estrategia con 32 candidatos detectados bajo esta modalidad para las elecciones regionales y municipales 2026. Le siguen regiones como San Martín con 17 casos, La Libertad con 14, Áncash con 13 y regiones como Piura, Amazonas, Huánuco y Arequipa con 7 casos cada una.

    El caso de la Municipalidad Metropolitana de Lima guarda una dinámica particular tras la renuncia de Rafael López Aliaga al sillón municipal para buscar la presidencia y el senado. Con su posterior retorno a la contienda edil por Renovación Popular, la lista era encabezada por Luis Rubio. Tras la reciente renuncia de Rubio aduciendo temas personales, López Aliaga asumió formalmente la posta para intentar retornar a la alcaldía de la capital.

    En el plano de las organizaciones políticas, la plataforma Aklla detectó que las agrupaciones que registran mayor número de estos casos a nivel nacional son encabezadas por el partido Somos Perú con 27 casos, seguido por Alianza para el Progreso con 21, Renovación Popular con 18, Podemos Perú con 16 y Avanza País con 8 casos registrados. Especialistas en materia electoral destacan que partidos como Somos Perú y Alianza para el Progreso han colocado un mayor número de candidaturas bajo este esquema a pesar de encontrarse en proceso de pérdida de inscripción que se materializará el próximo año. La estrategia se replica igualmente en distritos limeños como San Miguel, Independencia y Lurín, donde los actuales alcaldes han quedado consolidados como los candidatos principales tras las renuncias estratégicas.

    El punto ciego del financiamiento y la fiscalización electoral

    Especialistas en derecho electoral advierten que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) se encuentra atado de manos frente a estas renuncias, puesto que la normativa actual establece que la dimisión del candidato a alcalde no anula la lista de regidores. Forzar la caída de la nómina completa vulneraría el principio de legalidad contemplado en la Ley Orgánica de Elecciones y el reglamento de inscripciones.

    Sin embargo, el aspecto más crítico de esta maniobra en el marco de las elecciones regionales y municipales 2026 radica en la fiscalización del financiamiento de campaña. A raíz de una modificación legal aprobada en el año 2024, los candidatos a regidores y consejeros regionales quedaron exonerados de rendir cuentas sobre sus gastos de campaña ante la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).

    Al haber iniciado la contienda en la posición de tenientes alcaldes, los actuales burgomaestres no estuvieron obligados a transparentar el origen ni el monto del dinero utilizado en sus desplazamientos y propaganda iniciales. Esta grieta en el marco legal genera una zona ciega para los organismos electorales, dejando en la incertidumbre los montos reales invertidos y la identidad de los financistas detrás de las campañas de quienes aspiran a quedarse cuatro años más en el poder.