Rímac: joven fue asesinado en intento de robarle su mochila
El agresor tiene apenas 16 años y fue capturado por la Policía. Martín trabajaba para apoyar a su familia y soñaba con ingresar a la Policía Nacional.
Martín Mamani Velásquez tenía solo 19 años. Era estudiante de ingeniería en ciberseguridad, trabajaba en sus vacaciones para apoyar a su familia, y soñaba con ingresar a la Policía Nacional. Pero esa noche del 20 de enero, mientras regresaba a casa desde el Centro Cívico caminando por el Rímac, la inseguridad que tanto quería combatir le arrebató la vida.
El reloj marcaba las siete de la noche. Martín caminaba por la cuadra 5 de la avenida Prolongación Tacna cuando un delincuente intentó asaltarlo. Vestía un buzo negro y una gorra blanca. Quiso quitarle la mochila, pero Martín se resistió.
Forcejearon durante varios segundos hasta que el joven logró recuperar sus pertenencias. Sin embargo, el atacante volvió, sacó un cuchillo de unos 30 centímetros y lo apuñaló en el pecho.
¿Cómo ocurrió el ataque en plena vía pública?
La secuencia fue registrada por una cámara de seguridad. Martín y el agresor forcejean en plena calle. El estudiante se aferra a su mochila con fuerza.
El delincuente huye por unos segundos, pero regresa con un cuchillo y le asesta una puñalada directa. Martín, aún consciente, camina herido unos metros, se lleva la mano al pecho y busca ayuda.

Una inspectora de transporte fue la primera en auxiliarlo. Pidió apoyo médico urgente mientras Martín intentaba mantenerse en pie. Estaba asustado, consciente del daño, pero su cuerpo ya no resistía. Se desplomó frente a todos.
¿Qué pasó tras el ataque?
Martín fue trasladado al hospital Cayetano Heredia. Ingresó al área de shock trauma. Los médicos intentaron estabilizarlo, pero la herida fue letal. Solo se pudo confirmar su fallecimiento. Había salido de su centro de labores como cualquier otro día. Esa caminata, motivada por el tráfico y las largas colas del transporte público, se convirtió en la última.
Su padre, Jorge Mamani, bombero y militar en retiro, fue quien confirmó los detalles más duros. “Tenía carácter fuerte, como todo jovencito”, dijo. “Se resistió porque lo que llevaba era fruto de su esfuerzo: su celular, su tablet, su taper”.
¿Quién era Martín Mamani Velásquez?
Martín era el menor de dos hermanos. Un joven tranquilo, muy unido a su familia. Desde niño mostraba interés por servir al país. Aunque su padre esperaba que siguiera la carrera militar, él eligió otro camino: estudiar ciberseguridad. Su meta era clara: quería ingresar a la Policía Nacional.

Había culminado su primer año de carrera y aprovechaba el verano para trabajar en el área de ventas de una empresa de telefonía. Había comprado sus dispositivos con su propio dinero. Su padre lo describe como alegre, entusiasta y comprometido. “Era el primero en alistarse para las salidas familiares”, recuerda entre lágrimas.
¿Cómo fue la rutina que lo llevó hasta el lugar del crimen?
Martín solía regresar a casa en bus. Pero en los últimos días había optado por caminar desde el Centro Cívico hasta su vivienda en el Rímac. El tráfico y las largas colas del Corredor Azul lo habían cansado. Su padre le advirtió del peligro. Aun así, como muchos jóvenes, elegía esa ruta para llegar más rápido.
En la mochila llevaba siempre lo mismo: su comida, su celular y una tablet. Era un chico responsable, cuidadoso. Jamás imaginó que su rutina cotidiana lo pondría frente a un delincuente armado.
¿Qué se sabe del atacante?
El agresor fue identificado como un adolescente de apenas 16 años. La Policía lo ubicó días después en un hostal de San Juan de Lurigancho. Durante la intervención se le incautó el arma blanca utilizada en el crimen y droga.
El menor tenía antecedentes. El 31 de diciembre fue retenido por presunta tentativa de homicidio, y en noviembre, por otra infracción a la ley penal. A pesar de su corta edad, su historial revela un patrón violento. Hoy permanece bajo custodia, mientras el caso sigue su curso en la Fiscalía de Familia.

¿Qué exigen los familiares y vecinos?
La familia Mamani Velásquez está devastada. Jorge, el padre, se quiebra ante las cámaras. “Hijo, perdóname”, repite. “Tal vez fracasé como padre porque no te protegí”. Su madre camina tras el féretro sin fuerzas. El dolor en su rostro es el de una madre que no encuentra consuelo.
Vecinos de la zona también alzaron la voz. Denuncian que esa parte del Rímac es una zona roja. No hay alumbrado público, ni vigilancia policial. “Los taxistas no quieren entrar”, dice una vecina. “Aquí nos roban a plena luz del día, y en las noches, peor”.
Piden patrullaje constante, presencia policial y respuestas urgentes. No quieren más víctimas, no quieren que más jóvenes sean asesinados en la vía pública por un celular o una mochila.
• Martín Mamani fue asesinado a puñaladas en el Rímac durante un asalto
• El joven tenía 19 años y estudiaba ingeniería en ciberseguridad
• Regresaba a casa caminando desde su trabajo por falta de transporte
• El atacante, de 16 años, fue detenido por la Policía en San Juan de Lurigancho
• Vecinos denuncian falta de seguridad y alumbrado en la zona del crimen











