Mujeres de garra: La historia de un grupo de ancashinas que logra hazañas en medio de la pandemia

Son mujeres de lucha y dispuestas a demostrar que no le corren a los retos si se trata de progresar con sus familias

No tienen límites. Y toda oportunidad que les ofrezcan, la aprovecharán. Foto: Cuarto Poder

Las mujeres de Conchucos, Áncash, son capaces de todo. Sobre los 3200 metros sobre el nivel del mar, se unen para formar una cadena humana. Una a una lograron construir con sus propias manos lo que llaman las nuevas herraduras, es decir, delgadas y serpenteantes trochas para llegar a casa en menor tiempo y sin pisotear los sembríos de papa.

Más de 100 mujeres trabajan construyendo kilómetros de camino peatonal para así acortar el camino a sus comunidades. En casos como estos, la empresa privada y la población sí se entienden. No solo eso, pueden también trabajar juntos, pues el beneficio es mutuo.

Las cifras de estos distritos son increíbles. Están más adelantados que cualquier otra región del país.

En las provincias de Áncash se dieron cuenta que lo difícil se puede lograr si se trabaja solidariamente. Las instituciones públicas encontraron la fórmula perfecta para disponer de equipos de vacunación de manera expeditiva. 

Es así que los vacunadores lograron inmunizar al 100% de la población, por lo pronto con la primera vacuna. En 15 días, a más tardar, toda la población habrá completado las dos dosis.

No tienen límites. Y toda oportunidad que les ofrezcan, la aprovecharán. Nos pidieron, por ejemplo, improvisar una pasarela en la plaza del distrito para que el país conozca y valore su trabajo.

Hay casos como estos donde la minería, las autoridades y la población pueden trabajar unidos para labrar historias de éxito como las de estas mujeres que no le temen a nada.

La Sociedad Nacional de Minería movilizó varios proyectos en esta zona del país con el objetivo de cerrar brechas. Son manos ancashinas, capaces de cargar, tejer y vacunar en las más difíciles circunstancias. 

Son mujeres de lucha y dispuestas a demostrar que no le corren a los retos, si se trata de progresar con sus familias. Señoras que, ante las circunstancias, saben estar a la altura.