La matadora y sus gallinazos: El caso Los Ángeles Negros en la mira

Nuevos testimonios podrían dar un giro en el caso 

Foto: Cuarto Poder

Esta semana, un grupo de personas fue detenida preliminarmente por 7 días mientras duran las primeras pesquisas para determinar responsabilidades en el caso Los Ángeles Negros.

Eran un grupo de administrativos, personas vinculadas a ONG y particulares quienes ofrecían camas UCI hasta por 82 000 soles a personas desesperadas que tenían a pacientes con COVID-19.

Nuevamente un caso vil de corrupción se produce en medio de la pandemia, en pleno pico por la segunda ola. 

Ante las cámaras de Cuarto Poder, Nicolet Castañeda, hija única de José Castañeda Cañola, narró detalles inéditos de lo que cobraban por darle a su padre la oportunidad de salvar su vida.

"Pagamos la primera parte 35 000 soles y después del primer pago no hubo cama UCI, no hubo nada", señaló la familiar.

"A mi tío ya lo habían llamado. Nos habían llamado diciendo que sabían que necesitábamos una cama UCI y que nos la iban a conseguir pero que teníamos que pagar ya", explicó.

Señaló que había unas 500 personas más esperando y que como su papá necesitaba subir ya mismo a una cama, hicieron el pago. Un par de semanas después, Ana Cecilia Aróstegui, exvoleybolista y vinculada a este caso pasó al ataque.

Indicó que al inicio pedían 85 000 soles, pero ellos dividieron el pago en dos. Los depósitos se hicieron a la cuenta de Sebastián Bazalar, hijo del exfutbolista Juan Carlos Bazalar junto a su madre Aróstegui.

Fue el joven quien recibió dos pagoas de 35 y 47 mil soles y luego pitufeó el dinero, según las autoridades, a los otros responsables. Sin embargo, el hombre nunca accedió a una cama UCI.

Otra de las implicadas es Nery Ochoa Menacho, coordinadora de extensión y cobertura de la red Almenara, quien estaba coludida para ofrecer una cama a cambio de exorbitantes sumas de dinero.

Entre enero y junio de 2021 más de 355 funcionarios fueron condenados por hechos de corrupción ocurridos en la pandemia, entre policías, gerentes, alcaldes, docentes, gobernadores y directores de hospitales.

Nicolet Castañeda también señaló que una vez hecho el pago habló con Pedro Pino y señaló que conocía del caso y que le habló al jefe de UCI del Almenara para que le ayude a conseguir una cama.

La cama UCI nunca llegó y se hizo la denuncia. La policía investigó al milímetro y fueron dando cuenta de esta red criminal y su modo de operar y lucrar con la desesperación de la gente.

Nueve detenidos, entre ellos dos funcionarios públicos, fue el resultado de un megaoperativo fiscal y policial que enrumbó el camino de juzgamiento para estos mercaderes de la salud.