Fujimori crea comando unificado de FF. AA. y PNP contra el crimen
La presidenta Keiko Fujimori anunció un mando unificado entre las FF.AA. y la PNP para combatir la delincuencia
Desde la Plaza Cáceres del Cuartel General del Ejército en San Borja, la presidenta de la República, Keiko Fujimori, anunció el establecimiento de un mando unificado compuesto por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú (PNP). La medida busca intensificar los operativos contra la delincuencia y el crimen organizado a nivel nacional.
Acompañada por el presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, el ministro de Defensa, Rafael Belaunde, y el ministro del Interior, César Astudillo, la mandataria explicó que el centro de control y operaciones funcionará en el mismo complejo militar del Ejército del Perú.
¿En qué consiste el grupo de élite y el control del sistema penitenciario?
Entre las principales acciones operativas, el Ejecutivo creará un grupo especial de élite integrado por efectivos policiales y militares para ejecutar operativos de captura inmediata. La estrategia comprende la expulsión acelerada de extranjeros que cometan delitos, así como la incomunicación de reclusos en los penales para evitar la coordinación de extorsiones y ataques desde el interior de las cárceles.
Además, se establecerá la Comisión Especial del Ejecutivo de Lucha Contra la Criminalidad, entidad que articulará acciones con la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI), Osiptel y compañías privadas de telecomunicaciones.
¿A qué sectores convocó el Ejecutivo para la lucha contra el crimen?
Durante su intervención, la jefa de Estado convocó al sistema de justicia, a las bancadas parlamentarias, al sector privado y a la cooperación internacional a sumarse a esta ofensiva institucional.
Por último, Keiko Fujimori expresó el respaldo del Ejecutivo hacia la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, remarcando que el actuar de las fuerzas del orden debe enmarcarse en el estricto cumplimiento de la ley, la disciplina y el respeto a los derechos humanos.














