Investigan una red que enviaba a peruanos a combatir en Rusia
Decenas de familias peruanas buscan a sus allegados que viajaron a Rusia atraídos por ofertas de trabajo y terminaron involucrados en la guerra contra Ucrania
La Policía Nacional del Perú y la Fiscalía desarticularon una red de trata de personas que captó a más de 200 connacionales bajo el ofrecimiento de puestos de trabajo en empresas petroleras y de seguridad en Rusia. Los reclutados eran trasladados con pasajes pagados, pero al llegar a su destino eran adiestrados militarmente y enviados al frente de combate contra Ucrania.
Las pesquisas identificaron al exmarino Pocho Pinto Coronel Flores como el encargado de solicitar licencias militares, documentos de identidad y de organizar los vuelos de los compatriotas. Tras meses de seguimiento, los agentes policiales ejecutaron la detención del sospechoso, sobre quien pesa una solicitud de prisión preventiva por el delito de trata de personas.
¿Quiénes son los peruanos retenidos como prisioneros en Ucrania?
Entre las víctimas de este esquema se encuentra Américo Valdivia Teco, un padre de familia que viajó a Europa tras recibir la oferta laboral. Luego de permanecer incomunicado, su hermano Ilton Valdivia constató a través de una web oficial ucraniana que el ciudadano peruano no figuraba en las listas de fallecidos, sino como prisionero de guerra del Ejército de Ucrania.
Mediante un video grabado desde su lugar de reclusión, el connacional relató que fue obligado a integrar la base militar Z-59 tras firmar documentos engañosos. En el mismo registro, Américo Valdivia instó a otros combatientes extranjeros a entregarse para preservar la vida y pidió apoyo a las autoridades del Perú para retornar con su familia.
¿Qué hallazgos revelan las tumbas de compatriotas en territorio ruso?
La investigación constató que otros compatriotas reclutados no sobrevivieron al conflicto armado. Julio Santiago Salazar Ríos, de 50 años, fue reportado como fallecido en abril y enterrado en septiembre en el cementerio de Milovka, en la región rusa de Ufá, bajo lápidas escritas en idioma ruso junto a otros ciudadanos latinoamericanos.
A la par, familias como la de Dayana Cabezudo continúan buscando a cuatro parientes desaparecidos desde mayo, entre ellos su padre y dos hermanos que laboraban como civiles antes de ser abordados por los reclutadores. La Cancillería y el Ministerio Público rastrean la información de los celulares incautados para ubicar a más peruanos involucrados en el conflicto bélico.














