Extorsionadores balean chifa en San Martín de Porres
Delincuentes exigen el pago de cupos y amenazan con detonar un artefacto explosivo en el local comercial.
Un delincuente perpetró un ataque armado contra un restaurante chifa ubicado en la avenida Pacasmayo, en el distrito de San Martín de Porres. El atentado ocurrió durante la madrugada del 5 de agosto de 2026 como parte de las amenazas dirigidas al propietario por redes de extorsión en Lima Norte.
Las diligencias preliminares indican que cuatro sujetos a bordo de dos motocicletas dispararon contra el establecimiento para exigir pagos ilegales. El caso se encuentra bajo la jurisdicción del Depincri de Los Olivos para identificar a los responsables de los actos de extorsión que afectan al sector comercial.

¿Cómo ocurrió el ataque de extorsión contra el chifa de San Martín de Porres?
Durante la madrugada del 5 de agosto de 2026, cuatro delincuentes que transitaban en dos motocicletas rondaron las inmediaciones del local gastronómico en la avenida Pacasmayo.
Tras realizar múltiples disparos contra la fachada del negocio, los agresores retornaron al lugar para recoger los casquillos de las balas percutidas.
Posteriormente, los atacantes iniciaron el envío de mensajes de texto e imágenes intimidatorias al teléfono celular del comerciante para obligarlo a negociar.
El afectado prefirió no responder a las comunicaciones para evitar concretar la entrega de dinero exigida por la red delictiva.
"Me empiezan a llamar y, como no accedía a la llamada, empezaron a mandar mensajes: que me alinee con ellos, que me ponga al día con ellos, que somos del barrio, que ellos manejan todo el barrio de acá", sostuvo el dueño del chifa ante las autoridades.

¿Qué amenazas lanzaron los responsables de la extorsión al dueño del negocio?
Los integrantes de la banda criminal aseguraron en sus mensajes que otros establecimientos comerciales de la zona de San Martín de Porres ya pagan cuotas periódicas de dinero.
Tras la negativa del agraviado a contestar las llamadas, los extorsionadores incrementaron el nivel de violencia de las advertencias escritas.
El comerciante reveló que el negocio fue fundado hace cinco años y que es la primera oportunidad en la que enfrenta un cobro ilegal de cupos.
Los delincuentes advirtieron que utilizarán artefactos explosivos en los próximos ataques si el establecimiento continúa operativo sin realizar los pagos.
"En los siguientes mensajes me dicen que van a atentar ya con granada y no va a ser plomo", declaró la víctima sobre el contenido de los textos recibidos tras la balacera.

El empresario manifestó sentir temor por la integridad de su familia y trabajadores ante el asedio constante.
¿Qué medidas de seguridad solicitaron para frenar la extorsión en el local?
El dueño del negocio acudió a la comisaría del sector para tramitar garantías personales y resguardo policial permanente frente a las amedrentaciones recibidas.
Sin embargo, el afectado indicó que la presencia de los patrulleros en la avenida Pacasmayo resulta discontinua durante la jornada diaria.
"He pedido garantías a la Policía, pero nada. Los de Los Olivos no están actuando casi nada. Algunos oficiales me están apoyando, vienen un rato, pero luego se van", afirmó el emprendedor sobre la respuesta institucional otorgada hasta el momento.
Ante la falta de protección fija, el propietario analiza clausurar de forma definitiva el establecimiento comercial para salvaguardar su vida.
"Si siguen así, voy a tener que cerrar el negocio. Me obligan ellos mismos, me dicen que el que no quiera alinearse, que cierre el negocio", enfatizó el comerciante.
¿Cómo avanzan las investigaciones del caso de extorsión en Los Olivos?
Los agentes del Depincri de Los Olivos asumieron las investigaciones para recolectar los videos de las cámaras de seguridad instaladas en los predios colindantes.
Las imágenes permitirán precisar la ruta de escape empleada por las dos motocicletas tras ejecutar los disparos en la madrugada.
El Ministerio Público coordina con la Policía Nacional del Perú el análisis de los números telefónicos desde donde se emitieron los mensajes extorsivos. Las autoridades buscan determinar si la organización opera desde un penal o si se trata de una banda local del sector.











