Extorsión al transporte: atentados y muertes en Lima y Callao
Informe de América Noticias: Edición Dominical revela que la extorsión al transporte público provocó 169 atentados entre enero y octubre de este año en Lima Metropolitana y el Callao
Entre enero y octubre del año 2024, la extorsión al transporte público provocó un total de 169 atentados criminales en Lima Metropolitana y el Callao, los cuales dejaron un saldo de 95 personas fallecidas y 129 heridas. De acuerdo con datos del Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público difundidos por Edición Dominical, las organizaciones delictivas mantienen bajo amenaza a más del 90 % de las empresas del sector de transporte, afectando tanto a las compañías formales como a las informales mediante cobros de cupos y ataques armados directos en las rutas de Lima Norte y Lima Sur.
Las estadísticas del Ministerio Público revelaron que el período comprendido entre agosto de 2024 y octubre de este mismo año acumuló 296 atentados con víctimas en la capital y la provincia constitucional. La violencia criminal se intensificó durante el mes de octubre, el cual se registró como el período más violento del año con 23 ataques armados. Asimismo, los reportes oficiales detallaron que en enero se contabilizaron 21 atentados, en mayo se registraron 21 hechos violentos y en el mes de marzo se reportaron 19 agresiones contra las unidades de transporte.
¿Qué distritos registran la mayor cantidad de ataques por extorsión al transporte público?
Los distritos de San Juan de Miraflores, Callao, Comas, Carabayllo, Cercado de Lima y Ventanilla concentran el 51.5 % de los atentados registrados por extorsión al transporte público en Lima Metropolitana y la provincia constitucional del Callao. Según indicaron los especialistas en seguridad, el medio de violencia más utilizado por las mafias criminales es el arma de fuego, empleando modalidades que varían desde el ataque mediante la interceptación con falsos pasajeros hasta atentados provocados en plena vía pública.
En el análisis por zonas geográficas, Lima Norte encabeza la lista de incidencia al agrupar el 27.8 % de los ataques registrados contra las empresas de transportistas. Por su parte, los datos estadísticos señalaron que Lima Sur comprende el 19.5 % de los eventos violentos en la metrópoli, sumando entre ambas jurisdicciones cerca del 50 % de la totalidad de agresiones reportadas. La presencia de las fuerzas de orden en los patios de maniobra y terminales no ha logrado mitigar los hechos de sangre en los trayectos.
En el distrito de Chorrillos, delincuentes armados dispararon contra un bus de la empresa de transporte conocida como la línea 91 (Consorcio Santo Cristo), acabando con la vida del conductor José Antonio Perdomo Estrada. La víctima, de nacionalidad extranjera, fue emboscada en la avenida Guardia Civil y recibió seis disparos en plena ruta de trabajo. Este hecho violento se sumó a una secuencia de seis ataques extorsivos ocurridos en menos de una semana en distritos como San Juan de Lurigancho, Callao, Villa El Salvador, Surquillo y Carabayllo, los cuales dejaron tres muertes.
¿Cuáles son las amenazas directas que enfrentan los conductores en sus rutas diarios?
Los conductores de transporte público enfrentan amenazas directas y extorsivas emitidas mediante mensajes firmados por organizaciones delictivas como 'los chicanos'. Un mensaje atribuido a estos grupos criminales advirtió textualmente: "Para todos los choferes de Abancay, para todos los choferes de Arauca, que estén amorosos con la empresa y no para el puntual, nos vamos a comenzar a ejecutar atentamente 'los chicanos'". Estas advertencias obligan a las empresas a operar bajo la zozobra de ataques inminentes si no acceden a los pagos exigidos.
Dirigentes y representantes del sector transporte expresaron su rechazo ante la falta de seguridad en los trayectos que recorren a diario las unidades de transporte. Un representante de los transportistas declaró: "De nada valen los planes de estrategia que tiene la presidenta cuando a diario vemos las muertes, no vale solamente que las Fuerzas Armadas, la policía tenga seguridad en los terminales, las muertes se están dando en las rutas hacia los conductores que hasta el momento vivimos una incertidumbre".
Ante esta situación de inseguridad en las pistas, un grupo de empresas de transporte evalúa acatar una movilización de protesta para exigir acciones drásticas a las autoridades. La falta de resguardo continuo en los recorridos ha llevado a los gremios a demandar medidas de protección efectivas que resguarden la vida de los trabajadores y usuarios ante el incremento de los homicidios y las intimidaciones.
¿Qué medidas proponen los especialistas para frenar la violencia contra los transportistas?
Los especialistas en seguridad proponen implementar estrategias de inteligencia policial y el uso de tecnología para romper el anonimato de los delincuentes que atacan al transporte público. Un experto en la materia señaló que las medidas deben incluir la identificación de motociclistas mediante "el casco numerado y con el chaleco", además de la instalación obligatoria de sistemas de posicionamiento global (GPS) para el rastreo en tiempo real y la participación integrada de la policía, el Ministerio Público, el Poder Judicial y la ciudadanía.
Al evaluar las acciones gubernamentales vigentes como el Plan Escudo o las intervenciones en los patios de maniobras, los especialistas cuestionaron la efectividad de los despliegues aislados. Un transportista manifestó: "Esa estrategia de estado de emergencia, de seguridad, aisladamente tiene su resultado con el comando unificado que están trabajando... pero debe haber mayor patrullaje, mayor seguridad para los transportistas que utilicen más la tecnología, inclusive de las Fuerzas Armadas".
Finalmente, los analistas sostienen que el problema central de la crisis de inseguridad radica esencialmente en las deficiencias de las estrategias de protección aplicadas por las autoridades estatales. Según advirtieron los expertos, de no corregirse los planes de resguardo táctico e inteligencia en las calles, la modalidad delictiva de la extorsión se extenderá rápidamente desde el rubro de los transportistas hacia los pequeños bodegueros y grandes establecimientos comerciales de la ciudad.














