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    Chorrillos: asesinan de cinco balazos a taxista extranjero

    La víctima, identificada como Javier Moreno Rodríguez, también laboraba desde hace cuatro años en las combis del Grupo San Genaro, cuyos choferes denunciaron vivir bajo el constante asedio y amenazas de cobradores de cupos.

    Foto y video: América Noticias

    Un nuevo ataque de sicarios ha sembrado el terror en el distrito de Chorrillos. Un ciudadano de nacionalidad venezolana fue asesinado a balazos a plena luz del día mientras se encontraba a bordo de su vehículo, herramienta que utilizaba de manera habitual para realizar servicios de taxi.

    El crimen, perpetrado con un ensañamiento que evidencia un presunto ajuste de cuentas o cobro de cupos, movilizó a las unidades de la Policía Nacional y ha expuesto la crítica situación de inseguridad que golpea a los transportistas de la zona sur de Lima.

    El sangriento hecho ocurrió cerca de la una de la tarde en la transitada avenida San Juan. La víctima, identificada por las autoridades como Javier Adrián Moreno Rodríguez, de 37 años, había estacionado su automóvil frente a una botica del sector, presuntamente mientras buscaba un repuesto mecánico.

    En ese momento, un sujeto armado a bordo de una motocicleta lineal se aproximó de manera sigilosa al lado del conductor. Sin mediar palabra alguna, el pistolero desató una ráfaga de siete disparos, de los cuales cinco impactaron directamente en el rostro de Moreno Rodríguez, provocándole la muerte de forma instantánea.

    Tras consumar el ataque, el homicida emprendió una rauda fuga con dirección hacia la avenida Los Incas.

    Daños colaterales y la revelación de una red de extorsión

    La violencia de los disparos provocó que los proyectiles alcanzaran de rebote a otra unidad vehicular que permanecía estacionada al costado del auto de la víctima, resultando con las lunas completamente destrozadas ante el pánico de los transeúntes.

    Vecinos de la avenida San Juan manifestaron su consternación por la falta de seguridad en la jurisdicción y recordaron que hace poco se registró otro homicidio similar en la zona de Matellini, evidenciando un avance descontrolado de las bandas delincuenciales en el distrito.

    Mientras los peritos de criminalística procedían con el acordonamiento del lugar para el levantamiento de las evidencias balísticas, compañeros de trabajo y familiares de la víctima llegaron a la escena.

    Fue en ese momento que sus colegas revelaron un trasfondo alarmante: además de realizar taxi de manera eventual, Javier Adrián Moreno Rodríguez trabajaba desde hace más de cuatro años como transportista de combis para la empresa Grupo San Genaro. Según detallaron bajo estricta reserva por temor a represalias, el sector de transporte público en dicha ruta vive bajo el asedio diario de organizaciones criminales dedicadas a la extorsión.

    Cobros diarios y zozobra entre los transportistas

    "De eso vivimos todo el día nosotros, ese es nuestro problema con todos los compañeros acá en la ruta", relató consternado uno de los transportistas allegados a la víctima.

    Los trabajadores de la empresa afirmaron que las mafias de extorsionadores les imponen el pago obligatorio de cupos que oscilan entre los 30 y 40 soles diarios por unidad para permitirles circular y trabajar con tranquilidad.

    La negativa a cumplir con estas exigencias económicas o los retrasos en las cuotas semanales suelen desencadenar atentados contra los vehículos o ataques directos como el sufrido por Moreno Rodríguez.

    La situación ha generado una crisis de temor generalizado entre los conductores del Grupo San Genaro, quienes aseguraron que muchos evalúan dejar de laborar de manera definitiva para salvaguardar sus vidas.

    "Todos tienen temor, nadie quiere trabajar, yo no quiero trabajar más", puntualizó uno de los choferes en la escena del crimen. Las carpetas de investigación y las peritajes del caso han quedado a cargo de las unidades especializadas del Depincri del sector, quienes ya iniciaron el acopio de las grabaciones de las cámaras de seguridad de los locales comerciales colindantes para identificar la placa de rodaje de la motocicleta y determinar la identidad del autor material del asesinato.

    ¿Cómo opera el delito de extorsión a gremios de transporte y dónde denunciar de forma segura?

    La extorsión a empresas y comités de transporte público es una modalidad delictiva en la cual bandas organizadas exigen pagos periódicos (llamados "cupos" o "chotas") a cambio de una falsa seguridad o de permitirles operar en una ruta asignada. Las mafias suelen iniciar el amedrentamiento mediante mensajes de texto, el envío de arreglos florales fúnebres o disparos a las cocheras de los vehículos.

    Si los dirigentes o choferes no acceden, los delincuentes escalan la violencia cometiendo atentados contra los choferes en pleno recorrido.

    La Policía Nacional del Perú recomienda a las víctimas no negociar de manera independiente con los extorsionadores y realizar la denuncia inmediata llamando de forma confidencial a la Línea 111 de la Central Única de Denuncias de la Extorsión, o acudir directamente a las oficinas de la División de Investigación de Secuestros y Extorsiones de la Dirincri para que especialistas asuman el control del caso mediante técnicas de geolocalización e interceptación telefónica legal.

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