Caso Richard Swing: ¿En qué va la investigación del caso que implica a Vizcarra?

Según la tesis fiscal, el presidente habría ordenado la contratación de Swing y se habría valido para tal fin de varios funcionarios

Foto: Cuarto Poder

Las aguas permanecen movidas en el ambiente político, principalmente en el Ejecutivo con los rezagos que deja el caso Richard Swing y las investigaciones de la Fiscalía al respecto.

La fiscal de la nación, Zoraida Ávalos, considera que hay indicios para pensar que el presidente habría ejercido sus influencias en otros funcionarios para que Cisneros Carballido sea contratado en Cultura.

Sin embargo, decidió postergar los actos de investigación hasta el 28 de julio del próximo año cuando Vizcarra deje la banda. 

Quien sí será investigada preliminarmente es la extitular de Cultura, Patricia Balbuena por el mismo caso. Fueron seis titulares de ese sector quienes lo contrataron y sobre tres ya hay información para investigar.

Los nombres siguen: Sonia Guillén, Ulla Holmquist, entre otros funcionarios. Y aunque se ha intentado, desde el Gobierno, desvirtuar las acusaciones y pedir que se investiguen los audios, las evidencias aparecen.

Peritos informáticos y forenses han determinado que no hubo alteración ni modificación en los audios que presentó Karem Roca Luque y también se determinó que fue ella quien grabó al presidente.

El viernes pasado terminó la detención preliminar para 9 exfuncionarios detenidos por este caso, entre los que están Swing, Morales, Luque, Vásquez, estre otros. 

Pero la fiscal Janny Sánchez pidió preventiva por 9 meses contra cuatro por delito de colusión agravada, negociación incompatible, obstrucción y ocultamiento.

Estos son Mirian Morales, Óscar Vásquez, Richard Cisneros (Swing) y Liliana Chanamé.

La tesis fiscal es clara: la contratación de Swing se dio por orden del presidente, la ejecutó Mirian Morales y luego la cadena de funcionarios, ministros, secretarios generales, recursos humanos entre otros.

Hay una serie de declaraciones que implican también a la exministra Balbuena, quien le abrió la puerta de Cultura a Cisneros Caballido.

Un colaborador ha señalado que el presidente le pidió a la ministra Sonia Guillén que "durante esta pandemia nadie pierde su trabajo", y a Ulla Holmquist que, a través de Mirian Morales, le solicitaron la contratación de Cisneros. 

"Dicha ministra se negó inicialmente, lo que generó malestar del señor presidente. Ante tanta insistencia, Holmquist terminó aceptando la contratación", señaló. Las investigaciones continúan.