Acuña y las maestrías de Tacabamba

EXCLUSIVO | Cuarto Poder estuvo en Tacabamba y conoció cómo se desarrollaron las maestrías de la Universidad César Vallejo. Esta es la historia de dónde y cómo nació la cuestionada tesis presidencial.

(Video: Cuarto Poder)

Reportaje: EDUARDO QUISPE (@EduardoFrancoX)

En este sencillo restaurante almuerza la única autoridad que, a la fecha, investiga al Presidente de la República, Pedro Castillo. Hablamos del Fiscal, Juan Ramón Tantalean Olano.

Cuarto Poder llegó hasta Cajamarca, exactamente hasta la lejana y hermosa Tacabamba, uno de los 19 distritos de la provincia de Chota, la tierra del Presidente Castillo, donde se empieza a cocinar una denuncia penal en su contra a cargo de una autoridad particularmente esquiva.

Pero sobre todo, llegamos a la también llamada “Sucursal del cielo” para conocer los sorprendentes detalles de otra sucursal no tan santa. La sucursal de una universidad que tuvo una particular deferencia con los profesores tacabambinos, uno de los cuales llegó a ser Presidente de la República. Esta es la historia de dónde y cómo nació la cuestionada tesis presidencial.

En el año 2009, aquí en Tacabamaba, un grupo de profesores le hicieron un pedido especial a un paisano. Y no a cualquier paisano, sino a uno de los tacabambinos más famosos y adinerados, hablamos del dueño de la Universidad César Vallejo, César Acuña.

Quien habla es el profesor Demetrio Rodriguez Vásquez. Él fue uno de los maestros que le pidió a César Acuña abrir una sede en Tacabamba para que los profesores de la zona puedan realizar sus maestrías. Ya que para muchos, como para el otro maestro Almansor Garcia Delgado la distancia les jugaba en contra. Ellos lograron que el pedido se hiciera realidad en el año 2010.

Ambos maestros se matricularon y fueron beneficiados junto con otros docentes. Uno de ellos fue el actual Presidente, Pedro Castillo, quien aprovechó la tremenda e imperdible súper oferta que dio César Acuña por la maestría.

Fue el propio Acuña quien le ofreció al maestro Demetrio ser el coordinador de la Vallejo en Tacabamba. A cambio de aproximadamente 500 soles al mes el profesor Demetrio tenía que organizar el improvisado curso. Y decimos improvisado porque el propio coordinador se encargó de buscar aula para las clases ya que la Universidad no abrió un local formal. Las clases se dictaban a veces en alguna aula de la escuela primaria, otras en un salón libre de la escuela secundaria e incluso se usó el auditorio de la municipalidad.

Según los alumnos, las itinerantes clases se realizaban los fines de semana, de 8 de la mañana a 7 de la noche. La meta era obtener el grado de magíster, pero antes debían presentar, sustentar y aprobar sus tesis, trabajos académicos de los cuales, ahora hay muchas dudas.

Ese profesor de apellido Gaitán es el maestro Gerardo Gaitan Merejildo, que se ha puesto el sombrero literal y metafóricamente.

El profesor Gaitán dictó un curso fundamental para los aspirantes a magister: Desarrollo de la investigación. A pesar de la importancia del curso, lo dictó de forma exprés, lo hizo en tres días: del 24 al 26 de junio del 2011, como lo demuestra los documentos que ha guardado y donde figura los escuetos viáticos que la Universidad le dio: 150 soles para pasaje, 90 soles para alimentación, 60 para movilidad y 120 para hospedaje. Un total de 420 soles para dictar uno de los cursos más importantes de la maestría.

Lo que no parece incomodar al profesor Gaitán es que el Presidente Castillo lo haya registrado en su tesis como su asesor, cuando en realidad nunca lo fue.

Tras conocerse la denuncia de un presunto plagio en la tesis del entonces alumno Castillo, sus compañeros de clase defienden la calidad educativa que recibieron pero hay hechos que dejan algunas dudas.

Las maestrías que brindó la Universidad César Vallejo en Tacabamba funcionaron hasta el 2012.  La sustentación se realizó en el auditorio de la Municipalidad y la entrega de diplomas en la sede de Cajamarca, en un local que operaba informalmente como lo confirma este documento de la Superintendencia Nacional de Educación Superior (SUNEDU) en el 2017. A pesar de ello muchos lograron obtener beneficios profesionales y económicos gracias a la maestría.

Todas estas irregularidades que lindan con la informalidad son parte de los hechos que el Fiscal Juan Ramón Tantaleán investigará. Fuimos hasta Tacabamba para preguntarle por la investigación y por otros dos hechos sumamente relevantes: primero, Tantalean Olano también obtuvo su maestría en la Universidad César Vallejo y además es paisano del Presidente. Su primera reacción fue no dar la cara.  

El fiscal se refugió en su modesto local donde junto a otros 3 fiscales, 3 asistentes, un persona de limpieza y un amable joven de seguridad, conforman la fuerza de choque que investigará al hombre más poderoso del país. Un modesto local que también está indirectamente bajo el manto de Alianza para el Progreso, el partido de César Acuña. La casa donde funciona la fiscalía le pertenece a la abuela de la congresista por Cajamarca, Edith Julón.

Pero la familiar de la congresista no solo es vecina del fiscal, es también su casera. Ella también le alquila el cuarto en el cual el fiscal Tantalean se hospeda.  

Luego de muchas horas de espera el fiscal salió a responder a medias. Primero, sobre un pequeño detalle que con este gobierno hay que tener en cuenta, el fiscal es paisano y contemporáneo con el Presidente.

Pero ante nuestra segunda consulta: su maestría en la Universidad César Vallejo y el peligro de que su trabajo académico sea cuestionado para invalidar su investigación, prefirió no hablar.

El fiscal cierra la puerta pero deberá abrir otras si quiere saber la verdad de un proyecto educativo que estuvo más cercano a un compromiso entre colegas y paisanos que a los altos estándares educativos. Fueron en total 74 maestros que se graduaron en medio de un ambiente informal, uno de ellos se convirtió en presidente del Perú.

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