L-V 9:30 p. m.

Diego (Javier Dulzaides) cayó en la trampa de Augusto (Diego Lombardi) y todo esto estaba por involucrar a Renata (Andrea Mejía): "Agusto, por favor, no hagas esto. Agusto, mírame, Agusto. Agusto, por favor, no la llames".
'El Bravo' hizo caso omiso a lo que dijo el oficial y llamó a la cocinera para contarle lo que estaba sucediendo: "Aló, Renatita. A que no sabes con quién estoy (¿Diego? ¿Dónde está Diego?) Exactamente. Estamos pasando un momento muy lindo (Por favor, por favor, no le hagas nada. Por favor, te lo pido, no le hagas daño)".
Automáticamente Campos intentó relajarla mencionándole que todo estaba bien: "Mi amor, estoy bien. Estoy bien, no tienes nada de qué preocuparte, te lo prometo (Por favor, por favor, por favor, no le hagas daño. No le hagas daño, Por favor, por favor, por favor, por favor)".
Rápidamente Augusto tomó la palabra para consultarle a Renata sobre si recordaba el trato que habían hecho en el último encuentro que tuvieron, ella asintió y juro que harían caso.
"¿Te acuerdas lo que hablamos la última vez que nos vimos? ¿Ah? Dijimos que si no cumplías con tu parte del trato, iba a haber consecuencias (Sí, sí, sí, te juro que esta vez nos vamos de aquí. Te lo prometo, pero por favor, no le hagas daño. Por favor)", dijo,

Sin embargo, el malvado sujeto presagió lo peor para el esposo de Renata por lo que le pidió que se despida mediante la llamada telefónica que habían establecido.
"No, ya es muy tarde. Este es el final de Diego Campos (No, no, Diego, Diego mi amor, por favor, no le hagas daño, por favor) Es una pena que tu esposo sea tan, pero tan terco. Despídete de él (No, no, no le hagas nada, no le hagas nada, te lo pido, no le hagas nada, por favor. Diego, Diego, Diego)", mencionó.

Diego enfureció con el criminal, pero le aseguró a su esposa que todo estaría bien, sin imaginar que Augusto sería muy cruel con lo que le comentaría sobre la parejita.
"Amor, no lo escuches, no lo escuches, todo está bien, te lo prometo, Todo va a estar bien, confía en mí, confía en mí, por favor (Que son tan tiernos. Ojalá que en la siguiente vida se encuentren y su amor continúe)", exclamó.
Una vez más Renata suplicó por la vida de Diego, mientras él al ver el arma decidió dedicarle unas últimas románticas palabras que quedarán como recuerdo.
"(No, no, por favor, por favor, no le hagas daño. Por favor, por favor, Por favor, por favor, te lo pido, no le hagas nada) Te amo, Renata. Te amo, por favor (No, Diego) Por favor, nunca lo olvides (Mi amor, mi amor, no le hagas daño, no)", dijo.

En ese momento, el Bravo disparó sin piedad y la cocinera entró en crisis gritando y llorando desesperada por la muerte del amor de su vida; tal fue la impresión de lo vivido mediante la llamada que terminó desmayándose.
Diego perdió el control y amenazó con una pistola a Eus, exigiéndole respuestas inmediatas sobre el paradero de su esposa. La desaparición de la mujer ha llevado a Diego al límite de su cordura, y convencido de que su rival está detrás de este oscuro suceso, decidió tomar la justicia por sus propias manos.
