Nando (Nicolás Osorio) estaba más que contento con su campaña de salud que propuso para la comunidad y Camila (Mayella Lloclla) no dudó en ayudarla, pero todo se convirtió en una escena de terror cuando un sujeto se acercó al joven y lo acuchilló en el abdomen.
Mariana (Karina Jordán) llegó a la casa de Camila (Mayella Lloclla) para alquilar una habitación. Antes de continuar con su mudanza, ella quiso sincerarse y le confesó a la dueña del hogar que estuvo en prisión. La madre de Melissa no pudo evitar las lágrimas al contarle su historia en la cárcel.
"Yo acabo de salir de prisión. No te austes. Estuve 10 años encerrada, no hice nada. Cumplí una condena de manera injusta. Me condenaron por homicidio. Yo defendí a una niña de ser abusada. Confronté al tipo y, fue un accidente, me condenaron a 20 años, pero salí en 10 por buena conducta", dijo y luego le contó que sus hijas la rechazaron cuando volvió a verlas. Lejos de botarla, Camila comprendió su dolor y le permitió quedarse.
Mariana (Karina Jordán) se cansó de la tensión que le está haciendo vivir la familia Miller desde que salió de la cárcel, por lo que se armó de valor y decidió denunciar públicamente las amenazas de muerte que viene recibiendo hacia ella y sus hijas.
"(Nos encontramos con Mariana Salazar, que tiene una grave denuncia) Así es.Quiero denunciar públicamente a la familia Miller. Ellos destruyeron mi vida hace 10 años. Yo pagué cárcel por la muerte de Javier Miller, una muerte que fue en legítima defensa. Lo encontré cuando estaba a punto de abusar de una menor de edad, y luego su familia tergiversó toda la evidencia para protegerlo. Y no contentos con eso, ahora siguen amedrentándome", inició contando.
La exconvicta precisó que la primera alerta fue cuando dos malandros intentaron cortarle el rostro y llevaron un mensaje de la adinerada familia limeña.
"(Mariana, cuéntenos, ¿de qué manera la están amedrentando?) Así es, estuve 10 años recluida en un centro penitenciario, y ahora que he salido estoy buscando demostrar mi inocencia y recuperar a mis hijas. Desde que fui liberada, he recibido 3 advertencias, amenazas. La primera, aquí, en el barrio, cuando llegaron un grupo con la intención de cortarme la cara (¿Cortarle la cara?) Sí, un regalo de la familia Miller, eso fue lo que dijo uno de los sujetos. Felizmente, un vecino se percató y quiso defenderme y ellos huyeron, no llegaron a hacerme daño", expresó.