Andrea San Martin fue liberada luego de ser denunciada por presunta agresión física y psicológica contra su segunda hija. Tras abandonar la dependencia policial, acudió a la casa de Juan Víctor Sánchez, pero no obtuvo respuesta.
Acompañada por efectivos policiales, Andrea se dirigió de inmediato hacia la vivienda de Juan Víctor Sánchez, padre de la pequeña, con el objetivo claro de reencontrarse con ella. Sin embargo, tras tocar el timbre repetidas veces, no obtuvo respuesta. El conserje del edificio habría indicado que el padre no se encontraba en el lugar.
Al ser consultada sobre la negativa de recibirla, Andrea San Martín prefirió mantener la cautela respecto a su expareja:"No quisiera hablar absolutamente nada de nadie, solo... lo demás tiene un camino que se tiene que respetar y punto", enfatizó visiblemente afectada.
A pesar de que afirmó que la ley la ampara para ver a la menor, la exintegrante de programas de competencia no logró su cometido. Respecto a si consideraba innecesario el proceso vivido durante las últimas 48 horas, reiteró que dará detalles más adelante: "Mañana les voy a explicar todo eso... Necesito estar calmada, tranquila. Ahorita lo que requiero, más allá de cómo me pueda sentir entre cuatro paredes, es afrontar esto de una manera mucho más inteligente, más pausada y con la imagen que quiero que mis hijas tengan de mí".