Lima 2019: las emotivas historias de las madres luchadoras para los Panamericanos

Lima 2019: las emotivas historias de las madres luchadoras para los Panamericanos
Diana, Martha, Yanet y Thalía con sus hijos en uno de los entrenamientos de Lucha. | Foto: IPD

Estas deportistas se encuentran en el Programa de Apoyo al Deportista del IPD

Las seis deportistas de lucha clasificadas a los XVIII Juegos Panamericanos Lima 2019 son madres. Ellas tienen que combinar la pasión del deporte, entrenamientos, competencias y viajes con la crianza de sus hijos, el compartir de sus familias y en algunos casos afrontar la vida como madres solteras.

Estas deportistas entre las cuales se encuentran deportistas TOP PERÚ y del Programa de Apoyo al Deportista (PAD) del Instituto Peruano del Deporte miran con optimismo el presente y futuro y entrenan todos los días, mañana y tarde, en el Centro de Alto Rendimiento de la VIDENA, con el objetivo de conseguir una medalla en los próximos Panamericanos.

Las seis luchadoras madres son Yanet Sovero (36 años) con dos hijos Gonzalo (21) y Diego (10). Thalia Mallqui (31 años) con un hijo Oziel (10 años). Justina Benítez (23 años) y su hija Rafaella (Un año y 7 meses). Martha Olivares (23 años) y dos hijos: Iker 4 años y Thiago 2 años, Jannette Mallqui (30 años) y sus dos hijos: Alice 9 años y Luciana 5 años y la luchadora Diana Cruz (27 años) y su hijo Mizael (12 años).

“El día de la madre es un día especial, pero muchas veces la he pasado en viajes, competencia y viajando. Este domingo haré una caja china porque eso le gusta a mi madre”, contó Yanet Sovero.

“Mi hijo lo tuve a los 26 años. Vivo con mi familia en San Martín de Porres, pero mi barrio de siempre es Carabayllo. Cuando estuve embarazada tuve que retirarme del deporte, pero luego he regresado. Mi hijo me pide que ya deje la lucha, pero quiero dejar todo en estos Panamericanos Lima 2019 y luego buscar talentos de la lucha”, agregó.

De la categoría 50 kilos, Thalía Mallqui es madre y deportista las 24 horas del día. “Me levanto temprano. Alisto a mi hijo. Luego voy a entrenar, regreso, cocino el almuerzo y por las tardes le ayudo en sus tareas y regreso a los entrenamientos. Estoy muy motivada con los Juegos Panamericanos. Por el deporte he perdido momentos con mi hijo, paseos, cumpleaños. Algunas veces mi hijo me ha preguntado: ¿mamá te vas de viaje?  y yo le digo que tengo que competir, quieres que gane y él me dice que sí, que gane la medalla, mi hijo ha crecido con la lucha me ha visto entrenar y lo mejor es que el también entrena y me dice que quiere ganar muchas medallas”, señaló.

“Mi madre me enseñó desde niña a cocinar, tejer, cocer y me gusta engreír a mi esposo y mi hijo. Los deportistas sacrificamos tiempos valiosos, pero entrenamos pensando en un objetivo que es recompensado con una medalla y ver a mi familia orgullosa”, añadió.

Jannette, hermana de Thalía Mallqui, practica la lucha desde los 15 años, pero por sus dos hijos se retiró 10 años. Nos cuenta que sus dos niñas son las que más se emocionan cuando ella compite y le dicen que tienen una mamá campeona.

“Siempre he vivido en el Callao, pertenezco a una iglesia y, ahí me dicen ‘No te metas con la campeona’. Siempre he sido campeona nacional, antes de mis dos hijas entraba en el peso de 44 kg ahora estoy haciendo 62 kg. Tengo medalla Panamericana en Junior con medalla de bronce y después de esa medalla me retiré para poder tener a mi hija la mayor”, indicó.

“Yo soy la segunda de cinco hermanos, la mayor es Thalía, tenemos un gran ejemplo del deporte que es mi mamá, ella nos decía que, para no estar ociosas en la casa, hagamos deporte, pero ella eligió que sea de contacto para que nos defendamos, el primer día de clases no quería entrar, me daba vergüenza, pero mi mama nos obligó a entrar, y desde ese día nos quedamos en lucha”, contó.

Justina Benítez, de la categoría 53 kilos es una madre todoterreno. “Muy aparte de ser mamá, yo cuido de mis hermanos, prácticamente yo los crio. Gracias a Dios las cosas están saliendo bien, cada sacrificio que nosotras hacemos es por una meta que queremos lograr. Estoy estudiando administración de empresas y estoy en el tercer ciclo”, reveló.

 “Muchas veces he llevado a mi hija a la universidad, pero la responsabilidad de cuidar a mi hija la tengo yo. Gracias a Dios los profesores me han apoyado, me dejan ingresar con el coche, hasta cambio sus pañales. Desde los seis meses me la llevaba a estudiar, ella no lloraba, muchas veces llego a cada entrenamiento con mi bebe, el profesor Nilton Soto me apoya y la cuida, y la lleva en sus brazos a mi hija y da las clases, y eso me da más ganas de seguir, me da mucho aliento para seguir adelante”, expresó.

Por último, Martha Olivares, de la categoría de 57 kilos, vive en San Luis. Madre de dos pequeños niños de 4 y 2 años de edad. No se rinde, sigue en la lucha.

“Es difícil ser mamá y deportista, pero trato de seguir adelante, entrenar y dejar las cosas del bebé, alistarlo, pero tengo mucho apoyo de mi mamá, es muy duro dejar la familia, pero es satisfactorio y uno quiere llegara realizar tus metas, yo dejé la lucha hace cinco años y la última medalla fue en juveniles en los Panamericanos Canadá, Toronto obtuve medalla de plata fui sub campeona panamericana”, contó.

“En cada logro, pienso en Dios mi mamá y mis hijos y doy una oración; Dios es mi pastor y nada me faltará, le pido mucho a la virgen de Guadalupe para entrar a las competencias bien concentrada”, indicó.

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