En cuanto a las estadísticas, Argentina registra un promedio cercano a los 16 remates por partido, con aproximadamente seis disparos al arco, 2.4 goles por encuentro y casi seis tiros de esquina por compromiso. Suiza, por su parte, promedia alrededor de 11 remates, cuatro disparos a portería, 1.6 goles y poco más de cuatro córners por partido. La diferencia en volumen ofensivo favorece claramente a la selección sudamericana, aunque el cuadro europeo ha mostrado una gran capacidad para sostener resultados y aprovechar los espacios que dejan sus rivales.