Mauro Icardi reveló la millonaria suma que le exigía su exesposa tras su paso por Italia
El delantero argentino, que dejará el Galatasaray de Turquía, rompió su silencio y contó algo que muchos futbolistas viven post divorcio
Mauro Icardi sorprendió al revelar la millonaria suma que, según su versión, le exigía su exesposa, Wanda Nara, como parte del proceso de divorcio que ambos afrontan en Italia. El delantero argentino, que quedó como agente libre tras finalizar su vínculo con el Galatasaray, celebró en redes sociales una resolución judicial que rechazó esos pedidos económicos, aunque aclaró que el proceso aún no ha terminado.
De acuerdo con Icardi, la empresaria solicitó 250.000 euros mensuales para ella, otros 65.000 euros para cada una de sus hijas y 100.000 euros adicionales por la separación. "Por acá todas son buenas noticias", escribió el atacante al compartir la decisión de la Justicia italiana.
Icardi y Wanda Nara ofrecen versiones diferentes del fallo
"La jueza el 1° de junio de 2026 rechazó esta locura. No conformes con la decisión y las ganas de seguir robándome dinero, se opusieron a esta resolución. Hoy 27 de julio de 2026 la decisión fue bien clara: la declararon inadmisible, cerrando así todo tipo de reclamos y pedidos", publicó el exdelantero del Galatasaray. No obstante, precisó que el caso todavía sigue abierto: "Falta el último paso para la sentencia final de divorcio".
Poco después, Wanda Nara respondió mediante sus redes sociales y sostuvo una interpretación distinta de la resolución. "Hoy la Justicia italiana dijo que espera la sentencia final para la compensación. Es lógico: yo tengo trabajo la otra parte NO. De todos modos se sabe que en la sentencia final me corresponde", escribió la empresaria, antes de volver a cuestionar públicamente al futbolista.
La millonaria cifra que solicitó la exesposa de Icardi se volvió tema controversial en redes sociales, donde muchos futbolistas ahora y en el pasado que se han separado no revelaron esos montos, pero se especuló la cantidad de dinero que estuvo en juego con sus salarios estratosféricos.